Jack está contento a estas alturas del año, que lo sepáis. Fuente.

Se acerca Halloween. Bien podría ser el lema de
mi casa si el mundo fuese tipo Poniente
y nos escribiese George R.R. Martin
antes que le diera una rabieta y nos matase a todos (aunque quizás Dios es más
cruel y no lo sabemos… o sí… o no lo entendemos).

Centrándome, lo bueno de
haberte criado con películas de terror y tener un recuerdo inolvidable de todas
aquellas veces que vi de crío Pesadilla
antes de Navidad
es que Halloween te gusta sí o sí. Sé que en los últimos
años se ha puesto de moda el rollo de odiar porque sí, de decir que es una
fiesta extranjera y blablablá. Tíos, tías, ¿en serio? ¿Pensáis que todas
vuestras fiestas son tan patrias como lo son? Y, en serio, entre disfrazarte de
un monstruo o tirar una cabra de un campanario, prefiero lo de disfrazarme de
monstruo. Serlo con un pobre animal no es bueno.

Pero volviendo a lo importante,
hasta mi Azkaban particular, se está
mostrando ya en su Halloween
particular. Los mortífagos con caretas de gente normal bajan la guarda y mi
roca en medio del mar se sacude las vendas y telarañas de oscuridad. Los presos
de la parte más oscura esperamos salir por las grietas como pus de una herida
(vaya, qué metáfora más bonita… Lo sé).

Los cuervos de Halloween se acercan. Fuente.
Serpientes, serpientes… Todo el tiempo. Fuente.

Ayer, con dos amigas (sí,
se ve que el error de tenerme de compañero de clase no ha sido lo
suficiente), me perdí (y esto puede tener bastante de cierto) por las
callejuelas de La Laguna, que es una ciudad considerada patrimonio de la
humanidad, antigua y plagada de recovecos que siempre me resultan llamativos (porque
voy por la vida con mi rollo de tío que busca la historia que esconde
cualquier objeto, lugar o realidad. Manías…). Es lo bueno de tener la facultad cerca,
que, aparte del ambiente universitario y el constante ir y venir por lugares
que tienen más leyenda que muchos de nosotros juntos, puedes encontrar
cualquier cosa. Según la psicogeografía (esto es de Alan Moore, echadle la culpa de algo tan brillante a un ser tan
extraordinario como él), los lugares poseen historias y esas historias nos
influyen. Pienso que las ciudades antiguas son como inmensos libros cuya tinta es
el alma de aquellos que se han marchado y siempre nos acompañan. Y nosotros
seguimos escribiéndolas. En Halloween,
vivos y muertos estamos un paso más cerca (¿no lo estamos siempre?).

Cuervos, cuervos… Todo el tiempo. Fuente.

Los escaparates de La
Laguna empiezan a lucir ya esqueletos, calabazas, golosinas, monstruos,
telarañas, candelabros, cerebros y todo aquello que nos hace pensar que Halloween se acerca… y eso me gusta
(¿creéis que estaría soltando todo este rollo si no fuera así?). Me hace feliz
que, al menos una vez al año, las cosas que me gusten estén más cerca del
exterior que de los sótanos de mi cabecilla, desesperada por crear historias
cada vez macabras. Creedme. He querido ser optimista, lo he intentado con toda
mi alma, pero cuando te pierdes, el mayor gesto de optimismo puede ser que
sigamos estando perdidos (por lo menos, 
sigues). Al final, como todos, me dedico a recorrer
la antesala de la muerte que es la vida, mientras elijo entre las bifurcaciones del
tempus fugit y en el memento mori. Y viene de lejos. Acaso,
¿no todas mis novelas surgen de ahí?
Tatiana
lo sabrá, que me lleva aguantando desde que me conoció haciendo uno de estos
viajes por lo macabro, allá por 2007, cuando éramos dos críos lo
suficientemente fascinados por lo que la muerte pudiera decirnos sobre estar
vivos.

Mmmm… Filosofando un poco menos, he estado echando un ojo
a un catálogo de Halloween (sí, hay
catálogos de Halloween en los sitios
a los que voy) y he visto disfraces, máscaras, adornos… La portada la preside
una chica de estilo gótico, con el maquillaje en plan Helena y, bueno, ya sabéis, me he quedado obnubilado un buen rato. Y
he pensado en qué pasaría en un mundo donde nos vistiésemos así constantemente
y rindiésemos culto a ese lado oscuro en el que nos zambullimos. Nuestra sombra
puede ser no solo nuestra huella en la luz, sino también un recordatorio de que
algún día, la más oscura de todas nos alcanzará.

Helena… Fuente.

Imaginad, imaginad ese
mundo… ¡Ciudad de Halloween! Solo faltaría Jack,
Zero y compañía para terminar de
forjar una estampa donde vampiros, zombis, hombres lobo, psicópatas y demás
puedan vagar entre nosotros, mientras las sombras de Caligari y Cesare se
extienden y la música melancólica nos impregna del halo siniestro que
necesitamos. ¿Os imagináis que allí hubiera un día donde la gente se viste
normal y se comporta normal? Su equivalente a Halloween, que es recordar lo que significa estar vivo. Triste,
¿eh? Tal vez, en ese mundo, escribiría esta misma entrada, pero en el sentido
contrario. O no. 

No, yo no puedo ser así. Jamás lo seré.

Pero ¿qué sabré yo? Camino
entre la niebla de la nada, cavilo sobre lo que mi mente intenta escupir, balbuceo palabras
incoherentes sobre sombras y tinieblas mientras intento apartarlas de mi vida,
escribo aquello que conlleva sangre y que a no todo el mundo le puede gustar (pero
hay gente que sí y me hace ¿feliz?…) y… siento que voy a estallar en historias.

Mundo alternativo digno de ser visitado, maldita sea. Fuente.

Agradezco tener a gente
con la que perderme. Hey, ¡somos los Niños Perdidos! Está Tatiana siempre, lo suficiente como para que ya ni ocultando su
nombre lo sepa. Está la Chica con el Tatuaje de Gallifrey y también está
nuestra Vengativa Cantante de
Jazz.
Y no olvidemos la Chica con el
Nombre de Mes que nos Ilustra sobre Animales Fantásticos
. Son fantásticas y
no pensé que existieran, como los cuervos que vienen en otoño y las serpientes que aguardan en los cráneos desdichados. Son cuervos y serpientes. ¡Somos cuervos y serpientes!
Y solo nosotros lo sabemos. Y lo agradezco. Bienvenidos seamos todos.

Y tú, viejo amigo, mi
portentosa dama… aplaude, eleva las manos y deja que el mundo te reciba en el
abismo. Algún día, seremos los esqueletos que ocuparan los escaparates y los
recuerdos que alguien querrá olvidar. Solo seremos un poco más de Halloween. Ya
está cerca. El reloj se acerca. Es la hora. Sacaos la piel y mostrad vuestro
esqueleto, comed y bebed porque mañana podríais ser solo memoria. Y dejad una
leyenda tras vosotros. No queda nada más.

Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

6 comentarios sobre “Se acerca Halloween: serpientes y cuervos esperan

  1. Una de mis pelis favoritas para mi epoca favorita! Es casi una tradicion ver a Jack por la TV cuando llega Halloween, y no me molestara cumplirla hasta que mis hijos hagan igual. Por otro lado, concuerdo con lo que dice mi tocayo, ya me lo estaba haciendo pensar Poe luego de leer La Casa de Usher, ciertos lugares tienen un encanto innegable, aunque el efecto puede variar.

    1. Me alegro de saber que muchos tenemos esa extraña afición de revivir Halloween viendo una y otra vez Pesadilla antes de Navidad. 🙂 Creo que es una de esas tradiciones que jamás abandonaré… 🙂

      En cuanto a la historia de los lugares, es una idea muy interesante y tus dos tocayos las han tratado en sus obras. Quizás, ¿te toca incluir esa idea en tu próxima historia, compañero? 😀

      ¡Gracias por tu comentario y por todo! Saludos.

  2. Hey!

    Ya tengo ganas de que sea Halloween, tenemos que ver pelis molonas, como Pesadilla antes de Navidad, ir a ver cosas de Halloween, aunque no pueda comprarlas, pero bueno, siempre mola ver cosas de Halloween y el trauma de supone cuando empiezan a cambiar por las cosas de Navidad y dices, oh no, ya se ha acabado el año de nuevo jeje.

    Es una época muy guay, porque ya empieza a hacer más frío y dan más ganas de ver cosas más macabras^^

    Me encanta la maquillaje y la ropa de Helena, del vídeo de My Chemical Romance, si nos vestimos de Halloween me disfrazo de ella, aunque espero no morirme.

    Los cuervos y las serpiente molan, son inteligentes y astutos, así que me parece una buena combinación.

    Gracias por la entrada y por todo! Halloween se acerca y eso siempre sube el ánimo!=)

    Cuídate!!

    Elsbeth =)

    1. Hola, Elsbeth 🙂

      Me hace sonreír saber que no soy el único que tiene ganas de que sea ya Halloween. Y sí, es una fecha digna de ver un millón de película, aunque el tiempo se ponga en nuestra contra. La Noche de Halloween es larga y hay una lista muy extensa de títulos que merecen ser vistos. Sea como sea, la fiesta de los muertos es el preludio de la Navidad. Siempre me ha parecido interesante, igual que las estaciones frías. Me resultan más creativas, en algunos momentos.

      En cuanto a Helena, sí. Si hablo de este tipo de cosas, no puedo dejar de recordar ese vídeo y todo lo que supone para mí, al igual que esa canción. Es inevitable.

      En cuanto a los cuervos y las serpientes… Solo podré juzgar cuando pase el tiempo y estos días estén lejanos, pero mejor eso que otras elecciones, ¿no crees?

      Gracias a ti por comentar y por visitar el blog. Se agradece profundamente. Un abrazo enorme. 🙂

    1. Muchas gracias por pasarme el certamen, Demiurgo. Lo tendré en cuenta. A ver si tengo tiempo para participar, aunque últimamente parece que me han robado todas las horas que tenía. ¡Gracias por el comentario!

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