He conseguido conectar con más alumnos hablando de Tokyo Ghoul que de los clásicos. Fuente.

No estoy demasiado animado últimamente y que recuerde melodías como esta tampoco me ayuda, pero quizá sí lo hace recordar aquella época en la que fui tan aficionado a Tokyo Ghoul que me vi los animes varias veces antes de que un año después pudiera leer el manga. Cuando veía el anime, no tenía donde caerme muerto, pero tenía ilusión. Cuando leí el manga, sí tenía donde caerme muerto y algo de ilusión. Ahora, literalmente, me caigo muerto. Está es la definición perfecta de ironía. O del tempus fugit. O de a saber el qué. Al menos, para mí. 

Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

Deja un comentario