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Oscuridad.

Sueños sangrientos.

Viva la fortuna.

Condenada sea la hipocresía.

El doctor dijo:

-Debe dejar el alcohol y el tabaco, perjudican seriamente a la salud y si sigue con esto, acabará volviendo a este hospital… Pero para que le hagan una autopsia, ¿entendido?

El paciente se quedó mudo.

Esa noche, hubo un accidente de tráfico. Un conductor había bebido más alcohol de lo debido y las rayas tampoco es que le ayudasen demasiado a mantenerlo sobrio. Su deportivo se llevó por delante un monovolumen en el que iba un matrimonio con una niña pequeña y un bebé. Llevaban cinturón, pero… Ninguno de ellos sobrevivió. Tampoco el que provocó el accidente, pero cumplió los augurios. A su alrededor, metal retorcido, dolor y muerte.

Esa madrugada su cuerpo fue ingresado cadáver. Lo auguró, pero mal. No fue su paciente, sino él.

Era el doctor.

Cuando el paciente se enteró de lo ocurrido, pensó seriamente en que la hipocresía perjudicaba seriamente la salud.

No obstante, se enteró desde un lugar lejos de éste. Él, su mujer y sus hijos fallecieron embestidos por el coche de un loco esa madrugada.

Y así los caminos se cruzan y sólo queda la muerte, la tragedia y el drama convertido en pedazos para el olvido.

Condenada sea la hipocresía.

Viva la fortuna.

Sueños sangrientos.

Oscuridad.

Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

6 comentarios sobre “Caminos

  1. Hey!!

    Chos que horrible este ralato que has escrito! A mí sinceramente no me haría ninguna gracias que mi doctor que me dice que deje de beber y fumar haya matado a mi familia con los sintomas que me dijo que iba a morir es horrible…

    Y bueno, en el mundo hay mucha gente hipócrita… Pero bueno…

    Ya no se me ocurre que más escribir, lo siento!

    Sigue escribiendo que lo haces muy bien! Sé feliz! Sonría! Muchos besos!!

    Elsbeth Silsby.

  2. Hey!

    Gracias siempre he sabido que lo mío no era esto de escribir. Me encantan los ataques de sinceridad…

    Espera que sigo leyendo el comentario…

    Oh, ah, ya lo pillo. Perdón.

    Ah, es una ironía irónica que temo que habrá ocurrido así o de mil maneras semejantes. La suerte juega con nosotros como si fuéramos niños pequeños y después no podemos hacer nada para cambiarlo y si reina la hipocresía que nos atengamos a las consecuencias.

    Gracias por su comentario.

    Hasta pronto! =)

  3. Gracias por el comentario y porque te haya gustado! Pero creo que te gustaría más el último que he colgado, el de "Sé cuándo voy a morir".

  4. Wawawawawawawa!!!

    Sé que es un poco tarde para comentar esto, pero quizás sea ahora cuando he tenido tiempecillo para poder comentarle a usted.

    Este relato es a la vez que breve correcto. Expresa mucho acerca de eso que llamamos hipocresía, la cual anda suelta y si te giras en medio de la calle puedes verla mirandote con el rabillo del ojo.
    Es cierto que a veces la suerte va de la mano de la hipocresía, pero por qué? creo que la respuesta la conocemos, o al menos, podemos intuirla.

    En fin, me ha gustado su cosa esta. así que no sigo escribiendo para que no me riña y así puedo leer otras cosillas de usted.

    Cuidese y besos de la Señora Mortal Anónima.

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