17/03/2012

Imagen de dominio público.

Era un dios de la espada. Mató a monstruos
y salvó a damiselas. Robó en ciudades y se enfrentó a tiranos. Reinó sobre
gente buena y masacró a villanos viles. Fue un titán entre las hormigas del
mundo. Nació para las leyendas…

***

No. No… No… Eso era un sueño.

Escribía y dibujaba
aquellas historias por sus malditos sueños. Los lectores le criticaban: muchas
tonterías, muchas cosas que ya no vendían, las mujeres tratadas como objetos…

Eran sus fantasías. Tenía
que soltarlas. No sabía por qué, pero tenía que hacerlo.

Sufría… ¿Por tenerlas? No,
por no poder vivirlas, porque no fueran realidad.

***

Aquel dios de la espada tenía un terror, ¿y
cuál era? ¿Cuál era aquel que se repetía cada noche, sin dejarle respirar?

Soñaba que era un hombre
normal que soñaba con él.

Dio gracias a los dioses
porque no fuese verdad.

***

Y, en un Olimpo, más allá del espacio y del
tiempo, incluso de este universo, había un ser que no era hombre ni mujer, ni
siquiera era una criatura estrictamente. Era algo que conmueve los universos en
un suspiro.

Y se reía- o lo que fuera-
porque le encantaba volver locos a los mortales y dioses. Hasta aquel que sabe
de él, querido lector, finalmente ¡pierde la cordura! ¿Caerá usted también?
Deberemos aguardar…

Pero no desesperéis,
amigos y amigas, quizás él también sueñe siendo alguien normal, quizás como
usted, quizás como yo, quizás como cualquiera. ¿Quién sabe quién contendrá algo
más poderoso que un titán loco en su alma?

Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

6 comentarios sobre “Microrrelato 98: Un hombre que soñaba

    1. Hola, superñoño

      Me alegro de que te haya gustado. Con que Shyamalan se deje de creerse tan guay con algunas chorraditas, me conformo.

      Oh, modo arrogante, ¡apágate! xD

      Gracias por tu comentario, un saludo.

  1. La frontera entre la realidad y el sueño se difuminan con tanta facilidad… Me encantan este tipo de temas, la respuesta no es siempre tan sencilla… por ejemplo, para los hindúes (Y otras culturas) esto solo es una ilusión.

    Buen micro 😉

    1. No me extrañaría que esto solo fuera una ilusión… Al fin y al cabo, es lo que pensaban filósofos como Platón. Pero me gusta jugar con esa dualidad y he jugado con ellas en numerosas, quizás en demasiadas ocasiones. ¡Muchísimas gracias por leerlo y por comentar! Es genial poder revisitar estas antiguas entradas.

    2. Platón y el mundo de las ideas que solo es contemplado por el alma antes del nacimiento. Es muy interesante lo que plantea acerca de los universales 😛

    3. Sí, considero que Platón tiene ideas muy interesantes. Siempre me gustó la Filosofía (no sé por qué quieren quitarla de los planes de estudio), aprendí mucho de esas clases y lo he aplicado en mis historias y en mi vida. El día en que el mundo olvide a gente como Platón, seguramente estemos un poco más en las tinieblas…

      Gracias por el comentario, un saludo colosal.

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