29/08/2011

Imagen de dominio público.

No es una buena forma de iniciar un microrrelato, pero esto fue lo que hizo él entonces: le señaló y lo dijo claro:

—¡Nadie puede volar!

—¿Qué no, imbécil? ¿Qué apuestas?

—Todo lo que tengo. Nadie puede volar sin que un avión o algo que le ayude…

—¿Cuánto apostamos?

—¡Todo!

—Vale…

Este último fue corriendo por la azotea, saltó el bordillo, sacudió los brazos y, cuando llegó al suelo, fue una papilla de carne y hueso con una sonrisa. “Claro que sabemos volar, lo que nos cuesta es aterrizar”, pensaba mientras le estallaba el fémur con el cráneo.

El ganador del reto se encogió de hombros. Se imaginaba cómo iba a terminar aquello. Era un chiste viejo y malo… Y él se lo sabía.

Claro que la Muerte se sabe todos los chistes malos, muchas veces es testigo de ellos.

Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

3 comentarios sobre “Microrrelato 87: Altos vuelos

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