30-07-2012

Imagen de dominio público.

Un asesino con
fobia a los payasos. Es menos gracioso de lo que parece a simple vista.

Los
payasos con sus rostros pintados, sus enormes sonrisas, sus diferentes tipos
como arlequines, su extraño arte de la risa, su propia mitología. Creados para
hacer reír a los demás, ¿por qué había muchos que los temían?

Sin
duda, aquel asesino era el que más miedo sentía hacia ellos. Un día, se topó
con uno al que mató a cuchillazos, pero que no paraba de reír y le dijo:

—Oh,
sabrás algún día por qué me rio.

Y
el psicópata guardó su cabeza. No, la suya no (esa siempre la tenía guardada),
sino la del cadáver. 

Contempló
cómo se pudría a lo largo de los meses…

Cuando
descubrió la calavera, supo  que no había
nada, ningún motivo de risa.

Salvo
que en aquellas semanas, él, el criminal, se había quedado ensimismado. No había
comido nada, había dormido más bien poco y el infarto que le vino se antojó
inminentemente.

La
peste de la cabeza podrida estuvo a punto de matarle.

Consiguió
salir de su casa y fue atendido por un médico que paseaba por la calle. ¡Milagro!

Lo
que pasó es que aquel hombre reía como loco, igual que todos los que lo
rodeaban: ¡era Carnaval y estaba lleno de payasos!

El
hombre con el corazón perdido se partió de risa y renunció a la cordura.

Al
final, todos eran iguales y reían de lo inminente de la muerte. Era la gran
broma, el motivo de todo.

Terminó
su número cómico hundiendo su cabeza en una tarta.

Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

4 comentarios sobre “Microrrelato 104: ¡Muere, payaso!

    1. Hola, superñoño

      Me alegro de que te haya gustado. Creo que era mi origen apócrifo del Jóker, pero no se lo digas a nadie ¿vale? jaja

      Gracias por tu comentario, un saludo. =)

  1. Es curioso cómo un payaso puede provocar sentimientos tan encontrados, nunca indiferencia…
    También me gusta la pregunta que planteas, ¿de qué se ríe un payaso?

    ¡Seguiré curioseando por las tripas del Antro! ¡Abrazos!

    1. He conocido a gente que siente un miedo casi absurdo hacia los payasos. Nunca he estado en ese colectivo, pero bueno, releyendo este microrrelato era casi una especie de homenaje a todo ese grupo de psicópatas que no soportan a los payasos y acaban convirtiéndose en ellos.

      Muchas gracias por estar visitando las tripas del Antro, yo voy aprovechando y arreglo las entradas antiguas, que falta les hace jajaja.

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