Fuente.

Miércoles y continúa el maratón (sé que es jueves, pero esto es una recapitulación melodramática, ¿qué pasa?)… Vale, volvamos al presente, ayer fue el día en que terminé más satisfecho. El lunes me fue bastante bien, el martes también… Pero ayer vi cómo las últimas piezas importantes encajaban, así que me siento realmente contento. Os comento:

-¿Y si os digo que llevo escribiendo una novela desde hace mes con sólo un título provisional? Es más, recuerdo que el archivo de Word tuvo durante mucho tiempo, como nombre, la primera frase. 

¿Qué nombre ponerle a esta historia? Hay una palabra que me encanta (hay palabras que me gustan porque sí, cosas mías), pero está muy usada. Su combinación con otra cosa me sonaba manida. 

A todo esto, me va un personaje y me sorprende diciendo algo que me sonó perfecto como nombre para la historia. 

Lo bueno del título manido y de la nueva opción de título es que no hay ninguna novela que tenga ese nombre… 
Así que si no elijo yo, seguramente acabe haciendo una encuesta para ver cuál os suena mejor (casi seguro, aunque no esperéis “royalties”). ¡Ya veremos!

-Sigo con la manía de las citas y de los títulos de capítulos con nombres de canciones. El último arco de la historia parece dedicado a la discografía de “My Chemical Romance” además de los tebeos de Alan Moore y los libros de King… Me gusta (no voy a poner la foto del «meme». Mentalmente, ya la estaréis visualizando).

-El capítulo en el que trabajaba me ha quedado tan terriblemente largo que he decidido dividirlo en dos. Eso me ha ayudado a que hayan dos “in crescendo” hasta llegar al climax de la novela. 

Me ha gustado escribir esto por los cambios que hay de un hecho a otro, las revelaciones, los enfrentamientos, lo que nos dicen los personajes y una muerte. 

Sobre ese fin de uno de los personajes que creé, hasta yo he sentido algo de pena, pero me he sentido satisfecho, mucho, con el momento: no sólo describir el hecho, sino sus últimas y terroríficas palabras y la importancia que tendrán en el futuro. 
Además, ese desenlace ha asegurado que todos los personajes hayan tenido razón de ser desde el principio de la historia, que tuviera la importancia necesaria. Me parecía el fin más lógico.

-Sobre el fin del capítulo, decir que me ha encantado que uno de los personajes hablase solo en una especie de monologo teatral. Esa chica acaba haciendo una serie de preguntas sobre ella- o él mismo (¿o era un chico? Misterio misterioso)-, que me ha recordado mucho al de los personajes de las antiguas tragedias. En cada pregunta sobre lo que ha sido, está ese sentimiento de pena. 

¿Cómo nos damos cuenta de lo que realmente somos? Me ha encantado escribirlo.

Al llegar a cierto número de páginas, cerca de las 23:11, decidí parar un rato, beber agua y leer el segundo capítulo de la novela de Misery (la cual os recomiendo encarecidamente), todo con tal de afrontar que, en breve, empezaba uno de los últimos capítulos (tal vez, en singular) y que ya nada iba a ser lo mismo. Sobre esa hora había llegado a la página 280 y tenía 141.743 palabras y sentía que las últimas escritas eran realmente intensas y buenas, que había valido la pena llegar tan lejos para escribirlas.

Finalmente reanude la escritura y la cosa quedó así:

Gracias al reto de Maga de Lioncourt he escrito 49 páginas.

Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

2 comentarios sobre “Maratón de escritura: Día 3, escribiendo finales

  1. ¿Entonces ya has acabado con la novela? Final con monólogo influencias de Moore y King. Genial. Ya tengo ganas de leerlo.

  2. Hola, superñoño

    Casi, he terminado el penúltimo capítulo y ahora estoy con el último. Espero en breve poder darle el machetazo final (qué bonita expresión) y poder empezar a corregirlo.

    Muchísimas gracias por tu comentario, hasta la próxima visita.

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