Fuente.

La literatura fantástica tiene el
poder de maravillar y fascinar al lector de un modo ilimitado; de ahí que sea
mi género predilecto, tanto en mi faceta de lector como de escritor. Las
autoras Cassandra Clare y Holly Black han intentado que el público sueñe, se
maraville y se fascine con La Prueba de Hierro, el inicio de una saga que, si
bien, no está mal, no consigue todo lo que se propone.

Portada de la edición española de

La Prueba de Hierro.


Fuente.

La Prueba de Hierro narra la
historia de Callum Hunt, un chaval que sabe que está destinado a convertirse en un
mago y eso es algo que su padre, Alistair, le ha prohibido. Pero el tiempo pasa y todos los niños con tendencia
hacia la magia serán seleccionados o no para Magisterium, la
escuela de hechicería, pero Alistair Hunt, el padre de Callum, no lo quiere
permitir porque su esposa falleció por culpa de la magia. Y pese a que Callum
intenta suspender y no ir a esa horrenda mazmorra para magos, pronto descubre a
través de profesores como Rufus o amigos como Tamara y Aaron que hay secretos
sobre sí mismo que debe descubrir antes que el gran villano, el Enemigo de la
Muerte
, regrese utilizando la magia del caos.

Como veis, la premisa es
interesante y Cassandra Clare y Holly Black son dos autoras acostumbradas a
lidiar con obras fantásticas.
Por un lado, Clare ha creado la saga de Cazadores
de Sombras
y Holly Black es coautora de Las Crónicas de Spiderwick. Ambas
escriben bien, crean a un protagonista un poco diferente y conciben un mundo
donde los magos se dividen según el elemento que controlan, siendo el caos el
quinto en discordia. No obstante, ya sea por la poca extensión, por la trama o
por el estilo
(claro, pero sin florituras y con expresiones tipo: “alzó sus
cejas perfectamente depiladas”, que a saber si es de las autoras, la
traducción o lo que sea) que han querido darle, a la Prueba de Hierro le falta
muchas veces sentimiento, humanidad y auténtico sentimiento de maravilla, lo
que nos otorga finalmente una obra que, aunque correcta, no es todo lo que
podría haber sido.

El Enemigo de la Muerte. Fuente.

La prueba de Clare y Black

Un defecto de la novela es que
puede que tenga demasiado principio, poco nudo y un desenlace demasiado rápido (con un clímax precipitado y demasiado sencillo, donde no sentimos nunca el peligro).
La Prueba de Hierro tarda mucho en plantear su trama y en presentar a los
personajes y sus escenarios,
aunque nunca se profundiza del todo en ellos y
quedan levemente esbozados, un error habitual de las sagas (ese personaje que
parece importante, pero solo lo será en el futuro y tendremos que seguir leyendo).
Puede que le cueste un poco arrancar y, una vez lo hace, es para ver cosas que
ya hemos visto y que no nos dejan con los ojos desorbitados, fascinados por la
magia que nos presenta.
No y es lamentable hasta cierto punto que un libro
fantástico no maraville al lector, aunque puede que esté pensado para otras
edades u otro tipo de público, que conste.

Y todo eso pese a un inicio que
nos prometía algo más oscuro, aunque no llegue a desentrañarse del modo más
oportuno. Un pequeño fallo, para mí, es que no se explote la atrofia de la pierna de Callum, solo se menciona al principio y luego el personaje corre, es herido, trepa y hace de todo sin que la pierna moleste demasiado (algo que se contrapone, por ejemplo, al sufrido inquisidor de La voz de las espadas). Siguiendo con este tema, por ejemplo, el prefacio da ganas de leer toda la obra, pero esa oscuridad que se
aprecia, sobrevive poco con unos villanos que no dan demasiado miedo y un mundo
donde falta ese auténtico terror que nos haga temer realmente a los llamados
caotizados (olvidaros, eso sí, de los magos del caos reales como Alan Moore, no se vaya a enfadar el Bardo de Northampton).

Las escritoras Cassandra Clare y Holly Black,

autoras de La Prueba de Hierro.

Eso sí, las comparaciones son
odiosas, pero hay mucho de Harry Potter. No, no me refiero a la escuela de
magia, Magisterium y Hogwarts son un poco diferentes, me refiero más bien al
villano, llamado el Enemigo de la Muerte, un ser que experimenta con almas y
que busca la inmortalidad como ya lo hacía Lord Voldemort y que llega a forjar
algo muy similar a un horrocrux. No obstante, al final también contamos con un
traidor que sirve al malo malísimo y eso hace que nos chirríe. Pese a todos los
cambios que intentan darle las autoras, al final le queda al lector el regusto
de que ya había leído esta novela.

Por fortuna, no todo es malo. En la Prueba de
Hierro hay un sistema de magia interesante (algo de videojuego, pero eso es interesante) y algunos giros en la trama (más o menos esperados), que enfocan a
Aaron y Callum como dos personajes a tener en cuenta en las siguientes partes,

pero si bien, el lector decepcionado por esta primera, puede que no cruce la
puerta de hierro hasta el siguiente curso. Que el caos (o el orden) decidan.

La gran prueba final. Fuente.
Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

5 comentarios sobre “La Prueba de Hierro, la pérdida de la maravilla

  1. Ains, a mi esas dos autoras no me inspiran demasiada confianza, aunque la portada es una pasada

    1. Si estás harta de leer sagas que no empiezan realmente hasta el segundo libro, huye, por bonita que sea la portada. Tiene algunas cosas interesantes, pero si ya tienes una edad como yo, has leído bastante fantasía y recuerdas Harry Potter con cariño, poco aporta.

      Sobre las autoras, Holly Black es coautora de una saga infantil que estoy leyendo ahora (sí, soy de leer sagas infantiles), Las Crónicas de Spiderwick, que me parece más interesante (aunque tiene el toque de cuento clásico, de Las Crónicas de Narnia…, que ya se sabe…).

  2. Últimamente proliferan sagas y sagas de esas que no terminan de llegarme y como bien dices han perdido la maravilla, esa capacidad innata de la fantasía para la evocación.

    Yo recuerdo que hace unos años leí los dos primeros libros de Temblor, una saga de licántropos, que si bien era interesante el enfoque que le daban a este fenómeno solo era una pincelada, no profundizaban en los personajes, no terminaba de llegarme…

    Algún día me gustaría probar con Cazadores de sombras, pero no sé si realmente llegará a gustarme.

    Abrazos ^^

    1. Recuerdo que en su momento se vendió con bastante ímpetu la saga de Temblor (vaya, recuerdo leer muchas reseñas y verlos en diversas librerías). Una lástima que no se aproveche un tema tan interesante como la licantropía y que se olvide fascinar y maravillar a través de la fantasía.

      Haz como yo, prueba con el primer libro y luego, si te gusta, odia el mundo por perder más pasta y, si no, sal huyendo y al menos piensa: "bueno, de la que me he librado".

      Muchísimas gracias por tu comentario, un saludo enorme 🙂

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