Dados, suerte y esas entradas que publico con nocturnidad y alevosía. Imagen libre de derechos.

Sí, estoy posteando a una hora poco habitual, pero es lo que me
queda.

Prometo que estos días se están convirtiendo en una suma de
experiencias entre el delirio y la fortuna que han hecho que me sienta más
vivo que en mucho tiempo. Sí, sé que tengo la habilidad de afirmar
continuamente mi don del alma en pena y mi carácter dado a la melancolía
(melodramatismo), pero igual que un cuerpo suelta un último estertor antes de
paralizarse para siempre o una cabeza en descomposición da la impresión de hablar mientras
los gusanos la destrozan (más melodramatismo), puedo afirmar que hay algo de
vida a mi alrededor y lo agradezco (hurm… ¿razonable dosis de ñoñerismo?).

Sé que últimamente no tengo tanto tiempo como querría debido al
trabajo y a los estudios, pero también a que he decidido hacer más cosas e intentar
que las horas sean algo más que el tiempo que espero a que un día pase. ¿Sabéis
qué significa memento mori? Llevo pensándolo desde que lo escuché. Y no quiero
sincerarme en demasía en este punto, porque bien sé que poco os importa el
motivo por el que tarde en responder a los comentarios o por qué siempre he
decidido pasar por la vida como una sombra antes que como algo más, pero aquí
estoy, redactando esta entrada de noche, a toda prisa, antes que el tiempo se termine de marchar.

Sea como sea, en estas semanas, he conocido a personas que me
han hecho sentir un poco menos solo y eso es un milagro, dada mi actitud
habitual de joven  atormentado (tonterías mías). Una de esas personas se ha
empeñado en engordare con dulces de Halloween, pero como es de las pocas
personas que ha leído Carmilla pues
me ha ganado. La segunda me ha dado un broche, hecho por ella, con
forma de calavera; sus ojos son botones y uno es dorado y el otro negro, ¿cómo
no iba a gustarme? La tercera me ha regalado un dado para jugar a rol, con los
colores que más creía que podían pegarme (negro y dorado), y no sé si es
consciente de que ha creado una bestia que no se cansará hasta que pueda jugar
por primera vez al rol (¡no, no me cansaré! ¡Jamás!). La cuarta persona no
podría enumerar ni en mil textos todo lo que me ha dado a lo largo de los nueve
años desde que la conozco, cuando era aquel chaval de dieciséis que pasaba
por la vida como una sombra (ahora, soy el chaval de veinticinco que pasa
por la vida como una sombra, que no “sobra”, eso ya es motivo de alegría).

Por tanto, quería darles las gracias. ¡Gracias! ¡GRACIAS!
¡GRAAAACIAS! Respirar no debe ser eso que hacemos para no morirnos, debe ser aquello que hacemos mientras vivimos, por el hecho, la razón, de vivir. Espero que de aquí al final de curso (y lo que venga después)
pueda seguir mirando atrás, a este post, y pensar que, a veces, está bien
recordar que seguimos vivos.

Gracias también a vosotros, los que leéis esto incluso sin saber bien el motivo por el que lo hacéis. Deseo que hayáis pasado un feliz
Halloween.

Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

4 comentarios sobre “Este último Halloween… (o gracias por recordarme lo que significa respirar)

  1. Por lo que entendi te vas del blog… y esta bien si asi tu lo deseas.!

    A veces la gente cree que todo depende de cada uno de nosotros, pero en realidad sin apoyo es difícil avanzar, si se puede, claro, pero a lo que me refiero que hay personas que llegan para que nosotros hagamos las cosas aún mejor !.
    Y por supuesto respirar no es solo inhalar y exhalar, es darte tu tiempo en cada una de las cosas que realizas y tambien darte un "respiro" de todos y de todo, incluso hasta de ti mismo!

    Mucha suerte 🙂

    1. No, no… 🙂 Por ahora, no voy a dejar el blog. Solo era un post que hacía de noche, mientras pensaba en muchas cosas, entre otras que tengo menos tiempo para el blog, aunque siempre me pase cada fin de semana preparando entradas y demás para él.

      ¡Muchísimas gracias, no obstante, por tus palabras! ¡Son bien apreciadas!

  2. Me alegro de que estés en un momento positivo (o al menos no completamente negativo). Disfrútalo. ¡Qué demonios, átalo en corto e intenta que no se te escape! Es lo único que podemos hacer.

    Yo ya estoy en otro plano…

    Un saludo, amigo.

    1. Gracias por tus palabras. Nunca se sabe lo que acaba pasando, solo lo que pasa mientras esperamos que no nos suelten nunca.

      Espero que tu situación se arregle, dentro de lo que pueda ser. Desconozco el motivo, pero sé que el dolor, a veces, nos conduce a otros planos de los que parece imposible volver. Ánimo con todo, compañero, y no renuncies a ti mismo.

      Gracias por tu comentario, un saludo.

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