“X-Factor es el nombre de un grupo de
detectives mutantes que va a tener que afrontar inminentes amenazas, desde un
grupo de asesinas hasta manifestaciones contra todo lo diferente”.

Críticas
de cómics:

Crítica del tomo X-Factor: Cicatrices Profundas. Fuente.

Contenido: Números de la serie regular
del 213-219, incluye una introducción de Julián M. Clemente.

Autores: Peter David (guion). Dibujo:
Valentine de Landro, Emanuela Lupacchino. Tinta: Pat Davidson y Guillermo
Ortego. Color: Jeromy Cox y Matt Milla.

Editorial: En España, Panini. En
Estados Unidos, Marvel.

Precio: 10,75 €.

Género: Superhéroes, intriga, suspense,
noir…

Año: 2011 (USA). En España, 2012.

“Juegas las cartas que te dan. Ésa es la primera regla
del género negro. Demonios, es la primera regla de vida”.

MADROX.

Peter David sigue
con su trabajo en “X-Factor”. Son ya varios años desde que el hacedor de una de
las mejores etapas de “El Increíble Hulk” crease su agencia de detectives
mutantes. ¿Y esto es bueno? Lo resumo en que estos años han convertido a “X-Factor” en uno de los mejores tebeos
del Marvel actual.

Las
dos grandes especialidades de Peter David son los diálogos
(desde cómicos hasta trágicos) y los personajes secundarios que nadie
quiere y él hace geniales
(desde Madrox
hasta Darwin, pasando por Guido, personajes considerados de segunda que David
explora hasta convertirlos en los favoritos de los lectores).

La historia
arranca con la continuación inmediata del último tomo, donde nuestros
antihéroes se enfrentaba a los dioses nórdicos (entre ellos, Hela). Peter David
juega con el cambio diciendo «adiós» al interesante personaje de Darwin (tan mal
aprovechado en el mundo de los cómics hasta su llegada a X-Factor, por no
mencionar en la película “X-Men. Primera Generación”).

La nueva condición
del personaje de Darwin nos hace pensar que su regreso será bastante
interesante, como lo es el de Loba Venenosa, que ha vuelto embarazada y ya ha
librado una batalla contra su exnovio Rictor, que ahora es pareja de Estrella
Rota, que es un hombre (y, posiblemente, pronto se revele que tiene cierta
relación familiar con Longshot, otro de los miembros del grupo…). Y sí, todo esto
parece una telenovela, pero ¿desde cuándo los cómics no son culebrones? El
talento de David para extender las relaciones entre los personajes como Monet y
Guido es cada vez más sorprendente y real.

Más
interesante, después de un par de números, 
son los episodios dedicados a la trama del proyecto C.I.C.A.T.R.I.Z. Me
parecen geniales
. Mucha gente
critica que David no haga un cómic de superhéroes al uso, yo lo veo como algo
estupendo y que en este número cobra fuerza debido a que sin olvidar el toque
de género negro, también hay una buena batalla de superhéroes.

Por si fuera poco,
incluye como centro impulsor de la historia a J. J. Jameson, el nuevo alcalde
de Nueva York y jefe del “Daily Bugle”, lo que hace que tengamos un cameo de
Spider-Man (aunque demasiado breve, para mi gusto; mucho mejor la aparición de
la Gata Negra). De esta manera, Peter David regresó al mundo del Trepamuros que
tocase a principios de su carrera con números estupendos como: “La muerte de
Jean DeWolff”.

Quizás, el “pero”
es el fin de una de las villanas, que podíamos esperar más sorprendente.
Personalmente, me ha recordado un poco a alguna trama de la menospreciada (y
con un poco de razón) serie de “Héroes”, a la que Peter David dedicase un
guiño en uno de los primeros números de “X-Factor”.

Por el camino, Peter David es capaz de trazar futuras tramas como Layla diciendo que su amistad con el Doctor Muerte
es necesaria para el futuro, la premonición del apocalipsis que tiene Darwin…

Pero David también
nos entrega momentos cómicos geniales como la pregunta de dónde se pega la
telaraña de Spider-Man cuando desaparece de la viñeta, o referencias a la
cultura pop como son los trolls de Internet a partir de Pip, un troll de verdad
(¿a qué mola?). Pero no todo son risas, la serie roza un par de momentos
dramáticos como es la muerte de uno de sus componentes más queridos.

Por su parte, el
trabajo gráfico es genial. Valentine de Landro le da un toque
noir genial para la serie; mientras que la mayoría de los números poseen un
aire más superheroico por el trabajo de la ilustradora
Emanuela Lupacchino, una de las artistas en
auge en Marvel y cuyo rostro parece que vemos cada vez que tenemos a Layla
Miller en las viñetas
. Todo esto hace
que olvidemos épocas con un dibujo más que dudoso por parte de «artistas» como
Larry Stroman, que llegó a hacer que muchos lectores dejasen la serie por sus
nulas habilidades en el dibujo.

En cuanto a los
extras, echamos en falta algo más que las portadas y los números en sí, pero
suponemos que Panini ha ajustado su precio al contenido de lo episodios. Eso
sí, hay introducción de Julián M. Clemente, del cual echamos de menos sus “spot
on” que realizaba cuando la serie se recogía en grapas (“X-Factor” pasó a
pequeños tomos en España debido a las bajas ventas, no por su calidad).

El
gran defecto de “X-Factor” es pertenecer a un gran trabajo, ser una
parte de un enorme conjunto, que es toda la serie en sí desde que empezase
después
del evento de “Dinastía de M”.
Para apreciarlo,
de verdad, deberemos esperar a que termine y la releamos de nuevo, como ocurrió
con “El Increíble Hulk”

En definitiva, “X-Factor. Cicatrices profundas” de Peter
David puede que no deje una gran huella en nosotros, pero lo que sí hace es que
pasemos un buen rato, nos sorprendamos y sigamos al pie del cañón con uno de
los mejores trabajos del autor de “But I digress”.
Nuff said.

“Como decía… Todos mentimos. A nuestros amigos… A
nuestros enemigos… Y a nosotros mismos”.

MADROX.

Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

4 comentarios sobre “Críticas de cómics: X-Factor. Cicatrices profundas

  1. Me encanta esta serie y me encanta el tratamiento a Madrox y compañía. Me encanta PAD! y me encanta Lapuchino (tanto como dibuja como ella (pero eso es otra historia XD.)
    Esta serie es una de mis debilidades y de las pocas de la Marvel actual que ha sabido mantener el nivel de calidad durante todos sus números. Puede que no sea un Watchmen pero es extremadamente buena. Grandes dialoguista y me encantan las referencias culturales. Me encanta el personaje de Laila Millar (aunque la prefería como esa niña repelente antes de su viaje con Madrox al futuro.).

    1. Hola, superñoño

      Doy siempre gracias a la chica de la tienda de cómics que me aconsejó esta serie en su día. Peter David es un gran autor y la dibujante creo que pronto debería dibujar alguna de las series más conocidas. Lo hace bastante bien (y no te preocupes, hay muchos que están locos con ella xD).

      No es un "Watchmen" ni creo que lo pretenda, aunque creo que hay que esperar al final de la etapa para entenderla y analizarla completamente, como es obvio. Creo que salvo la época de los Skrulls por culpa de Stroman, la serie ha estado bastante bien. Me encanta incluso la referencia que hacen en esta saga a los trolls e incluso a Tyrion jaja.

      Yo adoraba a la Layla Miller repelente de enana, aunque a la mayor no le hago ascos. Quiero saber qué se trae con Víctor Von Muerte. Es muy interesante cómo David va dejando misterios.

      Gracias por tu comentario, un saludo =D

  2. Merezco la excomunión frikal por escribir Laila Millar. XD. Con lo que me encanta el personaje y lo escribo mal. Es Layla Miller. ¿en que estaría pensando?

    1. No te preocupes que a mí me daba por ponerle una "l muda" de más xDDD Pobre Layla Miller (y qué grande es David al convertirla en un personaje tan interesante).

      Un saludo y gracias por el comentario.

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