El célebre póster que Drew Struzan hizo para La Cosa de John CarpenterStruzan no contaba con imágenes de la película, de ahí lo «enigmático» del póster. Fuente.

Vincent Canby de The New York Times decía en su crítica de La Cosa que John Carpenter era un buen director de terror y de suspense, pero se perdía cuando mezclaba ambos campos en sus filmes. Canby se equivocaba.

Carpenter es en la hibridación de géneros, donde halla precisamente el motivo para formar parte del panteón de los grandes directores del cine de terror. Una de sus obras más queridas por los fans es La Cosa, remake del clásico de Howard Hawks y Christian Niby, al que el creador estadounidense supo imponerle su espíritu creativo.

Pese a que la recepción a nivel de crítica y público fue tan frío que un contrato por varias películas entre las grandes productoras y Carpenter fue roto, hoy sigue apareciendo en cualquier ranking de las mejores películas del director y también en cualquier de lista de las mejores películas del terror (a secas).

Matarlo con fuego, esa es la única solución que les queda en La Cosa de John Carpenter. Fuente.

En las montañas de la locura

La Cosa nos relata cómo una expedición en la Antártida sufre el ataque de un organismo alienígena capaz de replicar la forma de los seres vivos. Un potencial virus que podría extenderse no solo en la base, sino también en todo el mundo si no consiguen detenerlo. Carpenter crea a partir de ahí un film visceral, lleno de potentes imágenes gore y con un dominio de los tiempos crucial para generar el estado de paranoia en sus personajes.

A menudo, se compara a La Cosa con Alien de Ridley Scott, cuando, en realidad, ambas películas guardan similitudes, porque beben del terror de la ciencia ficción nacida bajo la sombra del horror cósmico de H. P. Lovecraft. Podemos encontrar muchos de los temas del autor de Providence en esta película (un experimento, un lugar remoto, un ser de otro mundo, la locura…), siendo seguramente junto a la obra de Scott, dos de las mejores películas que han captado el espíritu lovecraftiano (una tercera sería In the mouth of madness -En la boca del miedo-, también de Carpenter).

La Cosa no es Miss Universo precisamente. Fuente.

El fin del mundo en una página en blanco

Esta primera película de la llamada trilogía del apocalipsis de John Carpenter (seguida de El príncipe de las tinieblas y En la boca del miedo) profundiza en los terrores al ser controlados por enigmas de otro mundo y causar el fin de todo aquello que nos rodea.

El primer plano que vemos en La Cosa es el cosmos, lleno de estrellas, y nosotros, espectadores ante la gran pantalla, somos minúsculos, al igual que lo somos ante el cielo y las pesadillas que puede albergar. Es un tema potente, pero una vez conociendo a Carpenter, sabemos que le preocupa más comenzar la carnicería: la mayoría de los personajes que nos presenta van a caer, solo nos falta saber cómo.

La Cosa es una película que no ha envejecido. Incluso los efectos especiales creados por Rob Bottin, un chaval de veinte años, siguen creando esa sensación malsana y repulsiva que arrastra toda película. La Cosa se balancea entre lo inquietante y lo paranoico y que, por supuesto, para reavivarlo, Carpenter concluye con un final abierto para que cada espectador decida. «Ya veremos» dice el personaje de Kurt Russell.

Llevamos viendo (e imaginando) desde que los títulos de crédito aparecieron por primera vez. El mayor fallo de La Cosa está en que más allá de la forma, el contenido no resiste exhaustivos exámenes internos, en búsqueda de simbolismos de esta cinta que auguraba el terror de la nueva carne, pero, al menos, entretiene.

Parte de los sentimientos que transmite la película se logran por medio de la partitura de Ennio Morricone, que sustituye a Jerry Goldsmith. Como curiosidad, Morricone acabó “ganando” un Razzie por la peor banda sonora. Otras canciones descartadas del maestro italiano de la música fueron reutilizadas en Los Odiosos Ocho de Quentin Tarantino (curiosamente, también con Kurt Russell), solo que en este caso, ganó el Oscar. Ironías.

La Cosa es un ejemplo perfecto de remake que supera a la película original y que de una película que, pese a que fracasa en su estreno, acaba convirtiéndose en una obra de culto dentro de la filmografía de John Carpenter.

Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

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