Tiempo de lectura: 10 minutos

Esta crítica se publicó originalmente el 5 de agosto de 2011, pero tras varios visionados (el último con motivo de su décimo aniversario), la he revisado y he añadido algunos párrafos y comentarios. Espero que os anime a volver a verla o compartir lo que pensáis de ella.

Crítica de la primera temporada de Juego de Tronos. Fuente.

“En el juego de tronos, ganas o mueres. No hay término medio”– CERSEI.

Es sencillo: desde la introducción, que nadie se salta, con ese despliegue de Poniente y la música de Ramin Djwadi, sabemos que estamos ante una gran serie realizada con las ganas de ampliar el mundo ficticio creado por George R. R. Martin en otro medio. Con el paso del tiempo (y pese a su abrupto final), regresar a las primeras temporadas es volver a contemplar una serie que marcó un hito televisivo, pero también de la ficción en general. Muchos que nunca leyeron o vieron fantasía se internaban más allá de su propio muro y otros aficionados descubrían de nuevo la magia de una buena historia.

Esto es Juego de Tronos, una lucha de intrigas, duelos verbales y físicos, traiciones y sorpresas, con cierto toque mafioso que no le queda mal y que hace que muchos piensen en ella como Los Soprano en el mundo de El Señor de los Anillos, pero todos los que la hemos visto o leído sabemos que es mucho más. Todo ello, para retratar el drama de unos personajes movidos por diferentes motivos, algunos por la paz, otros por el honor, muchos por el poder o la pasión.

Más allá del “fueron felices y comieron perdices”

Siete Reinos y un Trono de Hierro que espera un nuevo señor… La muerte de la Mano del Rey, Jon Arryn, hará que Lord Eddard Stark de Invernalia se convierta en el nuevo senescal, la Mano del Rey, del monarca Robert Baratheon en Desembarco del Rey, pero ¿y si Jon Arryn fue asesinado por la familia de la reina Cersei, los Lannister?

Más allá del Mar Angosto, Daenery y Viserys, los hijos del derrocado Aerys el Rey Loco, buscan formar un ejército con apoyo de los bárbaros dothrakis de Khal Drogo para recuperar el poder que perdieron. Por ellos, puede que corra la sangre de los extintos dragones. Mientras, el Muro, que separa la civilización de los monstruos, se ve amenazado. ¿Y si las bestias de antaño están despertando? El invierno se acerca.

Juego de Tronos se desarrolla en un mundo después del «final feliz”. Escrita por alguien más simple se nos habría contado cómo unos guerreros se unieron para acabar con el pérfido Rey Loco. George R. R. Martin con su libro (y, por tanto, los creadores de la serie) tuvieron la idea de contarnos lo que vino después del final feliz. Y no es agradable.

Los personajes viven torturados por su horrible pasado y la paz es cada vez más una ilusión, los enemigos del ayer y del futuro aparecen por doquier, y, quizás, la victoria fuese pírrica. Los personajes no saben vivir en paz, tras vencer al Rey Loco, no saben qué hacer, han perdido el norte, el objetivo que les movía (como llegan a reconocer).

Juego de Tronos tiene cierto regusto a culebrón que engancha (y mucho) y no por eso tenemos que avergonzarnos. La complejidad, la longitud y las relaciones imposibles movidas por hechos pasionales y algún cliché (el hijo bastardo, la mala malísima, los secretos…) son muy de telenovela, pero no hay nada malo cuando tienen la calidad de esta producción de HBO y proviene de una saga que ha cambiado la fantasía.

Adaptar a Martin

Los guiones de los diez capítulos están llenos de grandes momentos (las cosas que hace por amor el odioso y genial Jaime Lannister el Matarreyes, la batalla del Nido de las Águilas, cierta “coronación”…), diálogos (“Yo debería llevar la armadura y tú el vestido” dicho por la maléfica Cersei) y escenas que nos hacen disfrutar bastante de este mundo. Lo que asombra al verla de nuevo (y más sabiendo lo que pasó al final) es que, mientras Dan Weiss y David Benioff contaron con los libros de Martin, fueron capaces de escribir una gran serie que también fue muy fiel en su primera temporada al libro del que partieron.

En este comienzo, se percibe que ha habido fans tras esta adaptación de la obra de George R.R. Martin, aficionados que respetaban el material original del que partían. El espectador nota el mimo que le han dado a esta serie, el esfuerzo de sus creadores (véase recoger el idioma de los bárbaros, por ejemplo) para crear este mundo.

Esta adaptación será más o menos correcta para los seguidores de los libros, pero no se puede negar que lo han intentado, contando incluso con George R.R. Martin para escribir un episodio (el autor de los libros trabajó en el pasado como guionista, no es ajeno a este mundillo). Puede haber cosas que chirrían (cómo descubre Eddard el asunto del padre de Joffrey), pero aún así se sigue disfrutando, porque cada escena significa algo, cada segmento de la historia, aporta al conjunto final.

Vista en su totalidad, el problema de ritmo que se nota en la serie es que, en sus primeras temporadas, los creadores se tomaban con calma la trama e iban poco a poco ampliando los personajes. Las dos últimas temporadas se convirtieron en un clímax que iba tan veloz que se sentía demasiado raudo para un inicio y desarrollo que decidía tomarse su tiempo para ir fraguando cada una de las tramas. Personalmente, me quedo con sus primeras temporadas y cómo iban expandiendo poco a poco Poniente [1]. Así se perdona incluso que nos saltemos las batallas (como también se hace en el libro y como HBO  también solía hacer con la magnífica Roma).

Daenerys evolucionará a través de toda la primera temporada y se convertirá en uno de los personajes favoritos. Fuente.

¿Héroes y villanos?

Decía George R. R. Martin que siempre le fascinaron los héroes capaces de hacer cosas terribles y los villanos capaces de mostrar piedad. Eso hace que los personajes de Juego de Tronos sean tan interesantes.

La historia está llena de personajes carismáticos, cuya línea entre ser buenos y malos es muy difuminada (¿quién en el mundo real es sólo una cosa?). Muchos lectores y/o espectadores se deleitan identificándose con alguno de los personajes y odiando a otros (el tema de las Casas también motiva).

No es de extrañar por tanto el éxito de la serie. Se agradece (y mucho) que se desarrolle a todo este reparto coral, a los que llegamos a comprender o vislumbrar. Todos tienen su tiempo medido y cada uno aporta al gran mosaico que se está creando a lo largo de toda la serie en sus primeros compases.

El único fallo destacable es el poco peso de Rickon (con su huargo Peludo), la aparición del hijo pequeño de los Stark como si saliese de la nada, cuando quizás debería haber estado algo más presente para que no quedase como ¿y de dónde ha salido este? Se sembraron semillas sobre la posibilidad de sueños proféticos en este personaje que, finalmente, no llevaron a nada.

El reparto brilla en cada escena. Incluso hay personajes secundarios que, con un par de líneas o escenas, nos demuestran su capacidad para parecer arrancados de las páginas de los libros. Me refiero, por ejemplo, a la cuidadora de Bran y su historia sobre los largos inviernos. De pronto, un personaje secundario nos deslumbra con la capacidad de contar historias, que es lo que precisamente ha hecho grande a Martin. Muchos de los actores no eran famosos cuando comenzó la serie, otros ya eran estrellas, pero dejaban ver su capacidad para dar vida a unos personajes que recuerdan a las grandes tragedias de Shakespeare. Uno disfruta de cada momentazo y cada duelo interpretativo que hay a lo largo de la serie.

El actor Sean Bean, conocido (entre otras cosas) por ser Boromir en La Comunidad del Anillo o por (casi) siempre morir en las películas en las que aparece, encarna a la muestra del honor y el coraje que es Eddard Stark, Señor de Invenalia. Gran parte de la serie es un recital donde demuestra sus habilidades como patriarca de los Stark, haciendo que su personaje se convierta en lo más parecido a un héroe. Es un noble soldado que se encuentra cautivo en este juego de poder y acaba convirtiéndose en una de las mayores víctimas de esta guerra de intrigas. Logra llenar de humanidad a su personaje, hundido por el peso del título, el honor y su pasado.

Pese a que Jon Nieve sea uno de los personajes más interesantes de los libros, Kit Harington varía demasiado su labor y, a veces, no logra destacar tanto como debería. Mejor es el trabajo de su hermano, Robb Stark, un Richard Madden que hace que comprendamos a su personaje, digno heredero de Ned Stark.

A los Stark se añade Maisie Williams, como la aguerrida Arya Stark, que acabó convirtiéndose en uno de nuestros personajes favoritos, e Isaac Hempstead Wright como Bran (que se me antoja mejor escrito en su niñez que más adelante). Sobre Sansa, es un personaje trágico que, con las temporadas, logró desarrollarse y que comienza aquí un trágico camino hacia la redención. El hermano «adoptivo», Theon Greyjoy (Alfie Allen), considero que está más forzado, escrito de una forma más «gruesa», pese a entender lo que se buscaba extendiendo su papel.

El intérprete que se hizo más conocido gracias a la serie es Peter Dinklage, quien encarna al enano Tyrion (que se merece un aplauso por su carisma y su interpretación). Pese a que durante la segunda mitad de la serie su personaje pierde un poco de fuelle (algo que ocurrirá con él al final de la serie), hay que decir que Dinklange siempre lo encarna con una valía que lo hace único. Escenas como el juicio o la revelación de su matrimonio más que fallido, hacen que Dinklage destaque en cada escena que se le dedica. Larga vida a Tyrion Lannister, el único Lannister que no dan ganas de matarlo a collejas.

El resto de los actores interpretan tan bien sus papeles que acaban pareciendo parte de la familia. Hay interpretaciones que van creciendo como la del Rey Robert, un magnífico Mark Addy que asombra por el reflejo de la depresión, o la de Harry Lloyd (Viserys), al que se llega a comprender como un ser herido por su pasado, su origen y sus anhelos de poder.

En esta primera temporada, creo que incluso su hermana en la ficción, Emilia Clarke como la joven Daenerys, está fantástica en algunas escenas (lástima que, al final de la serie, Clarke ya no interpretase al personaje, estuviese peor escrito o ella peor dirigida).

Y si hablamos de Daenerys, hablamos también del brutal Khal Drogo: Jason Momoa nació para interpretarlo). Sobre Ian Glenn, Jorah Mormont, creo que hay cierto punto en la serie en la que no saben qué escribir con él, pero aquí no era ese momento.

La corte de Desembarco del Rey no estaría completa sin Varys, Meñique y Pycelle. Los tres son estrategas y tienen varios diálogos para enmarcar a lo largo de la temporada. Varys controla todo por el «reino», pero eso no evita que sea un manipulador. Meñique es el que comienza, desde las sombras, el juego de tronos y se ve a sí mismo en el trono. Pycelle aprovecha la falsedad de su imagen para llevar a cabo su gobierno en la corte.

Lena Headey como Cersei está fantástica y, a lo largo de toda la serie, supo ir matizando al personaje gracias a su interpretación en escenas como aquella en la que recuerda a su primer hijo, que murió demasiado pronto, o cuando charla con Robert como una vieja amiga (¿o enemiga?). Jaime Lannister, el hermano y amante, es encarnado por un estupendo Nikolaj Coster-Waldau, que es la demostración plena del talento de Martin y los guionistas para hacer evolucionar a un personaje a través de las temporadas. Sus diálogos, siempre llenos de dobles lecturas, son magníficos. Si hablamos de los Lannister, no olvidemos a Tywin, el patriarca, un espléndido Charles Dance que impone con su voz y su interpretación desde que es presentado «limpiando» un ciervo.

Los secundarios como John Bradley (Sam), Rory McCann (Sandor), Jerome Flynn (Bronn)… dan todavía más vida a esta enorme red de historias que es Juego de Tronos.

Los Stark reciben al rey. Fuente.

Westeros, un lugar oscuro

El mundo de Juego de Tronos, Westeros (o Poniente), es un lugar duro y oscuro, sumergido en una época en la que se pronostica la llegada de un terrible invierno que durará años y que podría traer a los monstruos de dentro y fuera del Muro. Al típico mundo fantástico se le hunde en el fango y la maldad de la auténtica Edad Media.

La ambientación y la recreación son bastante buenos. Consigue que parezca que estamos en otro mundo, desde que comienza la introducción con el mapa de Westeros. Los castillos, paisajes, ropas, armas (por ejemplo, la armadura del Caballero de Las Flores) y demás dan el pego, destacando la calidad y el esfuerzo que ha puesto HBO (aunque puede haber algún detallito que dé el cante como la plataforma de madera hecha en puro plástico donde es decapitado cierto personaje).

Quizás, la falta de presupuesto se nota más en el tema de algún efecto, como usar perros para encarnar a los huargos (muy molones, eso sí), cierta decapitación o la aparición de ciertos dragones. Pero es sólo eso. No son ejemplos, son los tres momentos que hay en diez horas de entretenimiento que supone esta primera temporada de Juego de Tronos.

¿Es buena tanta violencia y contenido sexual en Juego de Tronos? Aunque puede haber algún momento algo gratuito, se agradece que los creadores de esta serie no hayan edulcorado demasiado la trama[2], sean bastante explícitos y no se corten, demostrando que la televisión no tiene por qué tener tantas de esas barreras que se han puesto. Por ejemplo, el sexo como motor de parte de la trama da un enfoque bastante bueno y diferente a otras series, recordándonos a Romano sólo se rompen tabúes al mostrarlo sino también al tocar ciertas temáticas que podrían ser polémicas como el incesto.

Conclusiones

Juego de Tronos nos demuestra que por aparecer en la pequeña pantalla, las series no son peores que el cine (es más, parece que hoy el buen cine ya no se hace en la pantalla grande). Además, no sólo por el nivel del gasto económico, sino por cómo retrata un género un poco ajeno a la tele actual como es la fantasía y con un enfoque adulto y sucio, Juego de Tronos es un ejemplo a destacar del cambio que estamos viviendo en la televisión y sus series. ¡Damos gracia por ello!

Vista de nuevo varias veces (la última con motivo de su décimo aniversario), la adaptación de la  primera parte de Canción de hielo y fuego demuestra en su primera temporada muchas cosas buenas que nos obligan a participar en este juego. ¿Marcará la Historia? Un servidor creo que ya lo ha hizo en 2011 y seguirá haciéndolo en el futuro.

“Todos los enanos son bastardos a los ojos de sus padres”- TYRION.

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Consentimiento *

[1] Una justificación para que estos libros sean una serie televisiva en su adaptación y no una película es que, simple y llanamente, no se podrían haber explicado tantas cosas en una película con una duración normal y corriente. Por suerte, no se ha sacrificado el trasfondo gracias a historias como la luna que es un huevo de dragón o la caída de estos que narra el hermano de Daenneris.

[2] Han edulcorado con el tema de cambiar las edades de los personajes más pequeños y darle un año o dos más para que ciertas cosas que hacen no resulten tan polémicas como en las novelas.

Carlos J. Eguren
admin@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

20 comentarios sobre “Juego de Tronos (primera temporada), ganas o mueres

    1. Hola, Lily

      A mi lista de favoritos, además de los personajes que nombras, yo añadiría a Eddard Stark. Me gusta mucho el papel de Sean Bean. Arya también mola jeje

      Gracias por tu comentario, un saludo. =D Hasta pronto.

  1. Yo leí el libro hace como un año, a la hora de ver la serie hay momentos que pienso "¿Eso estaba en el libro o no?" cómo por ejemplo lo de los dragones y que la luna era un huevo. En cuanto vi a los lobos pensé "¿Lobo? ¡Eso es un husky joder!" No me gusta lo del cambio de edades, a Jon Nieve no me lo imaginaba así, y es un personaje que me gusta mucho, y Samsa tiene 13 años pero aparenta 17, que disimulo…
    Tyrion me cae bien a ratos, no sé porque XD, y Arya es un personaje que me encanta.
    Me parece una serie muy bien hecha, y una buena adaptación(aunque no la he visto entera); pero el boom que ha causado me parece algo excesivo, la saga está bien, pero no me parece para tanto.

    1. Hola, Hitos

      Yo estoy pendiente de tener algo de tiempo y pasta para ponerme con estos libros. En cuanto a los lobos, creo que lo arreglaron en la segunda, aunque no la he visto, pero espero hacerlo pronto.

      Sobre las edades, es un problemilla creo, se podría haber cogido actores que parecieran más jóvenes, pero la polémica estaba servida.

      Tyrion es el personaje guayesco por excelencia y Arya es el mejor personaje femenino, para mí.

      Suele pasar el tema de las modas y tal, a mí me ha gustado y he dicho lo que pienso de ella. Decir lo que piensa el resto no me motiva si no lo pienso de verdad. No quiero ser vocero de nadie jaja

      Gracias por tu comentario, un saludo y hasta pronto =D

  2. Muy buena reseña. Nada que añadir, salvo un apunte, yo creo que el cambio de edades se debe al sexo… No vas a poner menores desnudas o desnudos en la tele, entre muchas razones, porque es ilegar. Ahí encuentro yo la explicacion de los cambios de edades.
    P.D: Sean Bean es un suicida potencial, siempre coge papeles en lo que le matan. Anda que no se harán bromas cuando el actor muera realmente…

    1. Hola, superñoño

      Sí, sé que la polémica hubiera estado servida incluso si hubieran puesto actores con aspecto más aniñado. No obstante, tampoco veo que sea un motivo para bajar nota a esta serie, sólo era un apunte.

      En cuanto a Sean Bean, ¿has escuchado lo de la pelea que tuvo en la vida real donde le clavaron una navaja y volvió al bar del que salió para pelearse y pidió una cerveza?

      Gracias por tu comentario, un saludo =D

  3. Buenas.
    A mi la serie me encanta (aunque no la he terminado de ver todavia) pero desde mi punto de vista si tiene un "pero" es que es demasiado fiel al libro, quiero decir, me he leido el libro hace un par de semanas, y cuando lo acabé empece a ver la serie, y hay dialogos de los personajes sacados completamente del libro lo que se me hizo un poco repetitivo. Pero son cosas mias, supongo que si lo habrian cambiado me quejaria porque es diferente.
    Por lo demá la serie esté genial, y la ambientación muy buena igual que los personajes.

    Un saludo y felicidades por el blog, la verdad es que lo descubri no hace mucho pero me he enganchado y entro casi todos los dias a leer las entradas nuevas.

    1. Saludos.

      Yo he visto la primera temporada, pronto comenzaré la segunda y, por desgracia, no he leído los libros aunque leyendo opiniones y hablando con amigos que sí lo han hecho, además del esfuerzo y demás que se nota, se ve que han intentado ser fieles.

      Sobre cambiar ciertos diálogos, me imagino que si los hubiesen cambiado la gente se habría mosqueada. Cosa que ha pasado con algunos seguidores en la segunda temporada.

      Muchísimas gracias por tus palabras =D, me alegro de que te guste el blog y espero tus comentarios cuando quieras darlos. Bienvenido =D

  4. De acuerdo contigo en muchos puntos, lo de las batallas fue sorprendente, aunque teniendo en cuenta que se trata de una serie que le vamos a hacer el presupuesto no da para más xD. Por cierto coincido contigo también en el descubrimiento de que el rey no es hijo del robert xD, fue una pifia de las grandes, pero decir que los últimos episodios me han gustado ^^, aunque sigo diciendo que es una telenovela pero como tal engancha xD

    1. Lo de la batalla lo hicieron ya en Roma, un poco "pero ¿qué…?" y sobre el descubrimiento amén a eso, qué capacidades detectivescas. En cuanto a ser una telenovela, te doy la razón =D

  5. He disfrutado mucho leyendo tu comentario. También recalco el tema del descubrimiento del incesto..yo que no me había leído el libro me quedé en plan..wtf? me perdí algún capítulo? xD Lo de la batalla de Tyrion me molestó también pero..y el hecho de que le cambiasen la orientación sexual a Renly Baratheon? O__o En cuanto al sexo, soy testigo de que algunos amigos han acabado enganchándose a la serie por eso..a mí me también me cansa un poco y llegué a sufrir cierta escena sado con Jeoffrey, pero bueeeno xD

    1. Creo que el tema de las batallas y el descubrimiento forzoso es el mayor de los problemas, supongo que en el libro ambas cosas están mejor explicadas (no lo he leído, entre que es caro y que no tengo demasiado tiempo, por desgracia). Sobre el cambio de sexualidad, supongo que tendrán algún motivo (por poner algo más que tío-tía, tía-tía… Supongo). Yo he de confesar que me enganche a la serie porque un amigo que es fan de estas cosas no hacía más que insistir en que la viese y además el fandom hace mucha presión. Supongo que el sexo y la violencia son dos ingredientes que tarde o temprano debían recuperarse en la fantasía… La cuestión es esa, que a veces cansa (y ayer viendo el primer capítulo de la segunda dije: vaya, no va a haber ni mucha violencia ni escena porno… A diez minutos del final, eso cambió) xD

    2. con respecto al cambio de sexualidad de renly,k no creo que sea tan asi. En los libros mas adelante dan como a entender que habia una reliacion entre renly y loras (por ej.: jamie le amenaza a loras que le va a meter la espada hasta donde nunca llego renly; oberin le llama la rosita de renly, cercei hace algun comentario, y sansa no despierta ningun interes en loras). Aunque coincido que en la serie por falta de tiempo para explicar las situaciones a lo mejor quedo un poco burdo y exagerado.

    3. Hola, anónimo

      Sí, me refería más bien a cómo se exageró para la serie. Comprendo que porque tenían menos tiempo que en los libros. Las referencias están ahí. ¿La Guardia Arcoiris no sería otra? xD

      Un saludo y gracias por tu comentario, muy de acuerdo.

  6. Evidentemente, como los libros, nada. Pero es probable que sea una de las adaptaciones más fieles que se han hecho de un libro. Juego de Tronos para mí es el peor de la saga, y la serie aporta muchos detalles y reduce bastante la "paja" que un Martin que aún no tenía dominados ni la narración ni los personajes nos metía casi en cada capítulo. Lo que más destacan son sin duda las interpretaciones y la forma en la que todo está ligado. Cosa que para mi se hunde un poco (por no decir bastante) en la segunda temporada (de la que supongo que hablarás), y en la que únicamente destaco de nuevo a nuestro Tyrion.

    1. Acabo de comenzar a ver la segunda temporada (voy a mi velocidad de crucero… lento) y no puedo juzgar tanto a Martin, más bien a la serie. Aún así, que quede por delante que considero que es un culebrón bastante divertido, con fallos, no una obra maestra, pero es la primera serie de fantasía que la gente acepta en parte por ese supuesto tono adulto. Algo es algo. A ver si abren más el espectro en cuanto a series y temática.

  7. No sé si opinar aquí…yo llegué hasta casi el final del cuarto libro…y ya ví la segunda temporada..la famosa temporada donde se inventan miles de cosas..XD

    1. ‎Ingrid, claro que puedes opinar. Por mí si mantienen el espíritu de la obra me da igual que inventen cosas, lo malo es cuando inventan por inventar, pero la cosa es que como no he leído los libros, supongo que lo veré todo con otros ojos (me siento como la gente a la que se le arrastra a ver pelis de superhéroes y nunca ha leído un tebeo… Qué sensación más rara).

  8. Ahora que comentas eso, Carlos, me hace mucha gracia la gente que critica la serie y dice que es adulta por las escenas de sexo y la violencia, bastante explícitos en ambos casos. La serie no es adulta por eso: lo es porque no trata al espectador como si fuese tonto, y además, como bien dices, tiene una trama política y de conspiraciones que engancha tanto como un culebrón. Creo que es algo parecido a lo que pasa con Spartacus (solo que en vez de conspiraciones, que las hay, tenemos simplemente acción). El día que más gente entienda esto, supongo que disfrutaremos de más producciones del estilo… mientras…. 🙁

    1. Bruno, a mí me cansa la gente que confunde sexo, violencia y palabrotas con algo adulto. Ocurre lo mismo en los cómics, lo padecimos en los ´90 con aquellas basuras que intentaban plagiar sin comprender qué eran realmente Watchmen o El regreso del Señor de la Noche, algo más que sexo, alusión a drogas, palabrotas, violencia… Era un relato en términos adultos de una complejidad y temas que no solían tocarse de esa forma. Por tanto, si Juego de Tronos es adulta es por lo que mencionas y no por la cantidad de sexo, gore y demás que haya. Estoy de acuerdo =)

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