Portada del primer álbum que recopila las aventuras de El joven Lovecraft de Josep Oliver y Bartolo TorresFuente.

«Vale… ¿Dónde está la gracia? He dicho «poderoso ojo»… Malditos libros de magia de oferta».

Si pronunciamos en voz alta el nombre de H. P. Lovecraft, nos vendrán a la cabeza una serie de palabras interesantes: grimorios, primigenios, monstruos, oscuridad, luna, muerte, condena, maldición, culto, dioses, sangre… Seguramente, no nos vengan otras como «divertido» o «mono», pero son dos términos que quizás comencemos a tener en cuenta sobre el autor de Providence cuando descubramos la obra El joven Lovecraft.


El joven Lovecraft nació como un webcómic que se ha popularizado en la última década en España, fruto del trabajo del guionista Josep Oliver y el dibujante Bartolo Torres. Para la creación de esta tiras cómicas, ambos autores han tomado lo mejor (o lo más conocido) del escritor y lo han readaptado (Lovecraft aquí es huérfano, un poco menos racista… En resumen, menos enfocado en lo negativo de su figura) y aún así rinde un original y genial homenaje a la figura del autor que nos descubrió que hasta la muerte puede morir. Inspirados en cómics fundamentales del noveno arte como Calvin y Hobbes de Bill Watterson, en El joven Lovecraft encontramos un cómic divertido, entretenido, con un toque gráfico genial e incluso, vamos a decirlo, bastante «mono».

Por las páginas del primer tomo no solo aparecen personajes como la simpática gótica Siouxsie (homenaje incluso en el nombre) o un gracioso ghoul, sino también monstruos primigenios productos de raros rituales, reliquias y extrañas criaturas que transportan a los personajes hasta los lugares más insospechados. 

La reunión de Siouxsie, Lovecraft y los fantasmas de

Poe, Baudelaire Rimbaud, entre otros. Fuente.

Además, se aprovecha para insertar «entremeses» graciosos como las versiones de Lovecraft de clásicos como Moby Dick, La isla del tesoro o Drácula. Por otra parte, se crea un pequeño arco cuando Siouxie y Lovecraft deciden viajar a Baltimore a ver la tumba de Edgar Allan Poe y acabarán viviendo una reunión de fantasmas donde no solo estará el escritor de El cuervo sino también nada más y nada menos que figuras como Rimbaud y Baudelaire.

Por tanto, con El joven Lovecraft no solo nos llevamos una serie de tiras cómics entretenidas y bastante divertidas, sino que repasamos las clases de Literatura y aprendemos algo del modo más ameno posible. 

Todo ello gracias a los guiones de Josep Oliver, que ha sabido adaptar la figura de Lovecraft para las viñetas y encuentra cómo hallar siempre el gag, y los dibujos del genial Bartolo Torres, que crea unas viñetas (un poco «bartonianas» en el mejor sentido) que te dan ganas de colgarlas por toda la habitación para disfrutar siempre de ellas.

¿Y cómo conseguir este cómic? Diábolo Ediciones lleva desde 2007 encargándose de la publicación en papel de los cuadernillos de El joven Lovecraft, un cómic que sirve para disfrutar de la figura de Lovecraft desde otra perspectiva y también para darlo a conocer a los más jóvenes (que no sientan aprensión por los dioses primigenios o el humor, a veces, «pasado de rosca». Es decir, gente que vale la pena). Podéis echar un vistazo a su trabajo en el siguiente blog: http://eljovenlovecraft.blogspot.com.es/

En definitiva, este comentario no deja de ser una invitación para que os perdáis en la literatura de H. P. Lovecraft y también en este digno y gracioso homenaje que han realizado Josep Oliver y Bartolo Torres, porque ¿cuántas veces podemos ver a nuestro Howie y su infancia «casi normal», rodeado de grimorios, rituales y demonios? Pocas y aquí lo tenemos.

El joven Lovecraft, siempre haciendo buenos y tentaculares amigos. Fuente.
Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

4 comentarios sobre “Crítica del cómic: El joven Lovecraft (tomo primero)

  1. ¿Cual puede haber sido la infancia, juventud de este escritor con poco aprecio por emociones muy humanas? Emociones que seguro tuvo su admirado Poe, tiene mucho sentido ese episodio visitando su tumba, la reunión con los fantasmas.
    Es interesante como está dibujado, como si fuera una de esos híbridos de una mujer humana y uno de esos seres primordiales, cuyo nombre es dificil o imposible de pronunciar.
    Creo que Lovecraft se identificó con el personaje de El Extraño.
    Saludos.

    1. Hurm… Echa un vistazo al documental "Lovecraft. Miedo a lo desconocido". Habla bastante de esa etapa de la vida del escritor.

      Gracias por el comentario, saludos.

  2. Definitivamente, me lo anoto. Hace mucho que no veo material oscuro y gótico dirigido a niños y este podría ser un buen inicio. Me recuerda a la serie de Beetlejuice, ¡y ya eso me atrae bastante!

    1. Lo vas a disfrutar y sí, tiene cierto toque de Beetlejuice que no le queda nada mal. ¡Espero que te guste! ¡Gracias por el comentario! ¡Nos leemos!

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