Final de los X-Men… o algo así. Eso es Dark Phoenix. Fuente.

En el 2000,
X-Men fue una película revolucionaria dentro de un subgénero de
los superhéroes que, todavía, no se había impuesto en el séptimo arte. El
Superman de Donner, el Batman de Burton o el Blade de váyase a saber el qué,
era de lo mejor. Hoy, más de veinte años después, se la ve con cierto valor
histórico más que cinematográfico. Brian Singer nunca fue un gran
director ni le tuvo demasiado cariño a los X-Men, por mucho que dijese
lo contrario. Solo así se explica cómo hace que personajes tan ricos en los
cómics parezcan cosplayers de moteros, pero era lo mejor en esa época,
como cuando un prisionero recibe una miga de pan tras no haber comido nada en
días.

Años
después, mientras Disney y su imperio ultimaban la compra de Fox, el productor
y guionista Simon Kinberg dirigió X-Men: Fénix Oscura, una película
que más que basarse en la emblemática saga, se basaba en X-Men: La decisión
final
, película que años antes se había perpetrado con maldad y alevosía. ¿El
resultado de su debut como director? Lamentable.

Aparte de
mantener una dirección aburrida (con contrapicados que no vienen a cuento), para
una película que debería ser todo lo contrario, Fénix Oscura es
un producto estéril y anodino que se dedica a meter alienígenas en la película
número… a saber, villanos de segunda que supuestamente fueron skrulls hasta que
Marvel Studios
(que los usaba como villanos en Capitana Marvel)
les paró los pies y una inmensa sensación de que todo el mundo está harto. 

Y a esto se ha reducido Fénix Oscura. Fuente.

Todos hartos

Cada
minuto de metraje que pasa, se puede ver en las caras de Jennifer Lawrence
o Nicolas Hoult cómo están con ganas de cobrar y largarse, sin
maquillarse como sus personajes y mucho menos interpretarlo (solo falta ver a
Lawrence mirando la hora en el reloj); no digo que sean Mística y Bestia
porque… no lo son. Jessica Chastain, con la indiferencia de su
personaje, es como si se estuviera preguntando qué diantres pinta aquí. Michael
Fassbender
ni se arriesga en una interpretación tan maniquea como el guion
de su personaje. James MacVoy lo intenta, pero parece estar a punto de
decir que él no fue el que jugó con una aburrida Sophie Turner como Jean
Grey
, sino que fue Patricia. Y todos los demás personajes se quedan
como una mera comparsa, seres para hacer bulto en segundo plano, con algunos a
los que se quitan de encima como si molestasen (véase a Quicksilver). Cualquier
parecido con los cómics es pura coincidencia y si los actores están hartos, ¿cómo no lo va estar el espectador?

Lástima la
deriva de Fénix Oscura en una franquicia que se reinició con la
fantástica Primera Generación, pero que, por desgracia, entre devaneos y
zigzags, ha acabado de un modo lamentable con una cinta de segunda o tercera división, barata, y
que, en vez de mejorar La decisión final (que tampoco era
difícil), se sitúa como lo peor de la saga. La única premisa interesante es ver
a Xavier como un manipulador, mientras Hans Zimmer, en la banda
sonora, parece que cree que está no solo ante una buena película, sino ante una
película a secas, cuando lo que vemos es un engendro que representa lo peor del
género. Todo lo demás sucumbe tanto estética como argumentalmente, con ideas dignas
del niño más tonto del patio (la escena del rescate del trasbordador es para
mirar a otro lado, con vergüenza ajena).

Con efectos
especiales lamentables, con ideas que no se entienden, con pijamas en vez de
uniformes, con tramas desdibujadas hasta convertirla en el cómic más
insustancial, Fénix Oscura es un fracaso cinematográfico que no renacerá de sus cenizas.
Y menos mal.

 

Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

2 comentarios sobre “Crítica de X-MEN: FÉNIX OSCURA, y que no resucite de sus cenizas…

  1. Esta película desmiente un tanto una escena de X-Men Apocalipsis.
    Me refiero a a cuando van al cine, en un shopping, a ver El Regreso del Jedi. Y Jean Grey dice: Quedamos de acuerdo en que las terceras películas son las peores de la saga.
    Muy bueno pero falso. Está película es la peor. Y le dan tan poco papel a Mystique. ¿Cuál es su función?

    Y la historia ya fue plateada. Y muy bien, en la serie animada de los 90. Pudieron utilizar más de ese arco argumental. Hay material para hacer una buena película.

    Me gustaron las películas de Brian Singer. Por lo menos, las dos primeras. La tercera justifica esa afirmación sobre las terceras películas.

Deja un comentario