Hoy hablamos de Soy una matagigantes (I kill giants), el cómic donde Joe Kelly y Ken Nimura se enfrentan a los horrores reales mediante el uso de lo fantástico. Fuente.

«Somos más fuertes de lo que creemos».

La
fantasía puede ser nuestro refugio cuando todo se derrumba. La joven Barbara
Thorson
lo sabe. Continúa con su vida, yendo al colegio, soportando a sus
hermanos y siendo una solitaria, mientras se zambulle en manuales y partidas de
rol para escapar de su realidad. Nadie lo sabe, pero Barbara Thorson es una
matagigantes y está dispuesta a enfrentarse a su mayor amenaza: hacer una
amiga. La joven llamada Sophia se propone descubrir cuál es el secreto de esa
extraña chica de enormes gafas y que siempre lleva unas orejas de conejo y un
pequeño monedero con forma de corazón en cuyo interior porta un martillo para acabar
con los terroríficos gigantes…

Fantasía y realidad

El
guionista Joe Kelly es un autor capaz de mezclar un estilo gamberro, lleno de
humor, con lo trágico de la realidad y, alrededor de este veloz cómic,
presenciamos el día a día de Barbara. Es una protagonista con la que al
principio puede que no encajemos del todo: imperfecta, respondona, algo misántropa,
injusta con sus hermanos (sobre todo con su hermana mayor, quien se hace cargo
de la familia)… Pero, al final, Kelly nos muestra por qué Barbara es de ese
modo cuando nos revela su secreto y todas las piezas encajan. Soy una
matagigantes
es el recorrido, el arco de evolución, de una niña que crea sus
propios monstruos salidos de una novela de fantasía para no afrontar el
monstruo real de la enfermedad terminal que consume a un ser querido. Barbara
se protege en la ficción, en sus visiones sobre hadas, gnomos y gigantes, pero,
por dura que parezca enfrentándose a los matones de turno, Barbara sigue siendo
un personaje marcado por la inminente muerte de alguien a quien quiere.

Es
de este modo cómo Joe Kelly utiliza la depresión, el acoso escolar y el miedo
como alimento para lo terrorífico de lo fantástico.
La oscura tristeza se
convierte en un enorme gigante que amenaza con destruirlo todo, igual que lo
hace la muerte de aquellos a los que amamos. Barbara, durante toda la historia,
tiene que aceptar que, para ser un auténtica guerrera, debe dejar de huir, ayudar
a los demás y aceptar que parte de la vida es la muerte, siendo una obra
perfecta para todos los lectores, pero, sobre todo, para los más jóvenes.

En
el epílogo de la obra, Kelly narra cómo se le ocurrió la historia mientras
esperaba en una sesión de fisioterapia a su madre, que acababa de perder una
pierna por la diabetes. Moriría poco después. Todo ese dolor queda plasmado a
través de la obra, que propone un viaje catártico para el propio Kelly, para
Barbara y para el lector.

La fuerza gráfica de Nimura es suficiente para que no echemos de menos el color en el cómic. Fuente.

Un fragmento de vida

Según
la versión digital del Diccionario de Cambridge, la expresión a slice of life
se define como:
«A film,
piece of literature, or a play might be described as a slice of life if it
describes or shows the ordinary details of real life
»
. Norma Editorial considera Soy una matagigantes (I
kill giants)
como una muestra de este interesante subgénero al que Joe Kelly,
célebre por su etapa en Masacre (Deadpool), agrega unas dosis de literatura young
adult
y fantasía para narrarnos el día a día de Barbara: su soledad, la
marginación, el acoso escolar, el abuso de los profesores, la falta de
entendimiento con la orientadora del centro, cómo intenta escapar de la
realidad, la enfermedad de un ser querido… 

Es curioso, porque gran parte del
contenido de esta obra recuerda al libro Un monstruo viene a verme de Patrick
Ness,
el cual fue adaptado a la gran pantalla por J. A. Bayona, logrando un
gran éxito. Este cómic es un precedente, ya sea porque toma los mismos
arquetipos clásicos y los adapta al día a día, o porque Ness se vio
influenciado por el cómic y no lo reconozca. Quizá jugamos a
ser el abogado del diablo en este punto, puede que la obra de Kelly beba más de
la idea del personaje que se vuelve loco a través de la lectura de las novelas
de fantasía para así escapar de los dramas reales, algo que nos remite al
Quijote de Cervantes, quiera o no su autor.

Como «defecto», puede
que eche de menos más momentos de calma donde se desarrollen a los personajes,
pero entiendo que parte de la carga dramática de la obra se sostiene en los
repetidos golpes que te da a lo largo de la historia. No te deja descanso para
sufrir, divertirte o enfadarte con estos personajes de forma pausada, sino que
mezcla todos esos sentimientos para, justo después del clímax, dar paso a una
resolución más calmada donde se cierra la trama.

Barbara se enfrenta a sus propios demonios… a martillazos. Fuente.

La fuerza de la catarsis

El
apartado gráfico de Ken Nimura, el dibujante español con ascendencia nipona,
está cargado de energía. Con una amplia influencia del manga, el autor busca
personajes muy expresivos y una carga narrativa muy fuerte frente al acabado
anatómico u otras cuestiones de sus personajes. Sobre el diseño del mundo y los
personajes, Nimura realiza de nuevo todo un logro, no solo por añadir
influencias variadas en cuanto a cómic (como Eisner por el cómic americano,
Otomo por el manga), sino también de otros campos con la pintura, con un titán
que bien nos evoca al Saturno devorando a su hijo de Goya

Cada una de las
viñetas de Soy una matagigantes es una descarga de adrenalina, potencia y originalidad,
lo que hace que cuando abramos un ejemplar, veamos rápidamente que no es como
el resto de los cómics que atestan las tiendas especializadas o las librerías.
No lo es formalmente, pero tampoco argumentalmente, como hemos visto a lo largo
de toda la serie. Y todo ello nos lleva a una moraleja de la obra, una que se
sostiene a través de un ritmo que se vuelve frenético para, al final, dejar que
lloremos y asumamos lo que ha significado la obra: la vida merece la pena, ya
sea a través de su ficción o su realidad, y tenemos que aceptar todo lo que
supone. P
arte del precio de estar vivo es que algún día moriremos. Y merece la
pena el pago.

La
nueva edición de Norma Editorial es magnífica.
Aparte de la tapa dura o el
diseño de la cubierta, este tomo integral, con introducción del director Chris
Columbus
(Solo en casa), destaca por todo el material extra: desde dos textos
de Joe Kelly y Ken Nimura, pasando por tiras cómics sobre su creación (al
estilo de los complementos que aparecen al final de algunos mangas), ilustraciones, el guion
(perfecto para los curiosos y todos los que escribimos) y los diseños de los
personajes con varios comentarios realizados por los autores sobre el desarrollo.
Sin embargo, la joya de la corona de esta edición es la lámina exclusiva que viene al final,
perfecta para todos los aficionados a la obra. Por tanto, ya sea la primera vez
que lees las aventuras de Barb o desees volver a redescubrirla, esta es una
edición magnífica para ello.

Barbara se enfrenta al titán. Fuente.

En
2017, Soy una matagigantes se convirtió en una película disponible en el
catálogo de Netflix, una anotación más para aquellos que deseen ver la historia
de Barb en otro campo.

A
menudo, los lectores afrontamos nuestros miedos reales a través de los
ficticios y estos son los que nos ayudan, mediante la catarsis, a descubrir
sentimientos, sensaciones y aspectos de nosotros mismos que ni siquiera
nosotros conocíamos. Soy una matagigantes
es una obra perfecta para recordar la
importancia de por qué una buena novela, película, cómic, canción… puede hacer
que nuestra vida recupere la luz, incluso en los momentos más oscuros. 

La última
frase del cómic es la cita que he destacado al principio de este comentario:
«Somos más fuertes de lo que creemos». Es una gran verdad. Solo por
eso, por recordarnos algo que me temo que a menudo cuando nos hundimos lo
olvidamos, Soy una matagigantes merece la pena.

 

Portada de Soy una matagigantes en su nueva edición. Fuente.

  • TÍTULO:
    SOY UNA MATAGIGANTES NUEVA EDICIÓN
  • AUTORES:
    Joe Kelly / Ken Niimura
  • FORMATO Cartoné con lámina exclusiva
  • TAMAÑO 17 x 26
  • PÁGINAS 308 B/N
  • ISBN 978-84-679-4413-6
  • PVP 23,95 €
  • GÉNERO:
    Drama.
  • SINOPSIS:
    ¡LLEGA LA NUEVA EDICIÓN DE SOY UNA MATAGIGANTES! Barbara Thorson es una niña de
    diez años considerada por los compañeros de clase como un bicho raro. Ella no
    se preocupa por qué tipo de ropa está de moda o por los cotilleos de Hollywood,
    lo que a ella le gusta son los libros y los juegos de rol. Además, Barbara es
    especial: ella es una matagigantes. Al ser la única portadora del martillo de
    guerra mágico, Coveleski, solo ella será capaz de pararle los pies a los
    gigantes que están al acecho y que causarán la destrucción de la humanidad…
    ¡Aterriza una nueva edición de SUMG con más ilustraciones y los guiones originales
    del primer y el último capítulo! ¡No te pierdas esta joya del cómic! Más
    información.
Calificación:
Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

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