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Silver Bullet (o Miedo azul en España) es una adaptación de El ciclo del hombre lobo de Stephen King. Fuente.

Las adaptaciones ochenteras de las novelas de Stephen King son algo así como mi zona de confort. Podría pasarme horas y horas viéndolas y las disfrutaría, aunque traten sobre un chaval en silla de ruedas que se enfrenta a un licántropo y nadie le cree. Sí, hablo de Silver Bullet, adaptación de El ciclo del hombre lobo, aunque en España se tituló Miedo azul (ya se sabe, «silver» significa «miedo» y «bullet», «azul»).

Gary Busey interpreta al tío del protagonista, un alcohólico entrañable y algo excéntrico. Es decir, Gary Busey interpreta al personaje que interpreta siempre. Fuente.

Licántropos según Stephen King

Silver Bullet trata sobre un pequeño pueblo que sufre el ataque de un hombre lobo a mediados de los ’70. El pequeño Marty, un joven en silla de ruedas, descubre la naturaleza del monstruo y, junto a su tío alcohólico y su hermana mayor, hace frente al monstruo que lo persigue. Ese será el comienzo de la pesadilla y de una amena película de hora y media que se pasa en un santiamén.

Si bien El ciclo del hombre lobo no es una de las novelas más conocidas del escritor de Maine, sí fue su acercamiento a los licántropos y, una vez más, King demuestra su capacidad para añadirle una capa de realidad a un hecho fantástico. En los primeros años de su carrera, el escritor reinventó terrores clásicos: el vampiro (El misterio de Salem’s Lot), el zombi (El cementerio de animales), los poderes paranormales (Ojos de fuego, Carrie), los fantasmas y las casas encantadas (El resplandor) e incluso creó su propio microcosmos de terrores en Eso (It), así que era cuestión de tiempo que tocase al hombre lobo en sus historias. Un tío con problemas, divorciado y alcohólico, una hermana mayor que no cree al crío, un niño en silla de ruedas (motorizada… Silver Bullet es el nombre del vehículo), un sacerdote siniestro, algo de gore… Todos los ingredientes del bueno de King están aquí.

Los ’80, aquellos mágicos años en que podías hacerle una silla de ruedas motorizada a tu sobrino. Fuente.

Lobos y aullidos

El productor Dino De Laurentis se frotó las manos, que es lo mejor que saben hacer los productores cinematográficos junto a destrozar películas. El propio director, Dan Attias (que más tarde ha trabajado en series como The Wire o True Detective), acabó un poco hasta las narices del bueno de Laurentis. En este caso, el italiano buscaría el éxito creando una película que resulta ser una hija de su época: vestuario (¡las hombreras!), reparto (Corey Haim, quien años después, junto al otro Corey, se enfrentaría a los vampiros en The Lost Boys), el protagonista con problemas (en este caso, estar en silla de ruedas y huir de un licántropo), humor (el tío borrachuzo), ritmo (no aburre en ningún momento), música (la magia del sintetizador), sustos (bueno, más o menos)…

Todo lo que hace que Silver Bullet cree cierta vergüenza ajena en los amargados (ese pobre Corey Haim que no sabe hacer de persona en silla de ruedas o ese gran tío que se le ocurre hacerle una especie de moto silla que va a toda mecha), es personalmente lo que me reconcilia con esta entretenida y más que reivindicable película (acaso, ¿cuántas películas sobre licántropos hay pasables? Muy pocas).

Si admiramos Stranger Things, deberíamos admirar películas como esta. No obstante, De Laurentis no hacía estas películas por la admiración, sino por recaudar en taquilla y solía ser de la hermandad del puño cerrado. Eso explica que la película comenzase a rodarse sin tener el traje del hombre lobo acabado, que a Laurentis no le gustase, que despidiese al bailarín que le daba movimiento (porque todos sabemos la fluidez que tiene un bailarín para hacerse pasar por un hombre lobo)…

Al menos, pese al drama detrás de las cámaras y aunque la película no funcionó excesivamente bien en taquilla, sí sigue siendo una de esas adaptaciones de Stephen King que te puedes ver en un maratón y disfrutarla como lo que es: una aventurilla ochentera con monstruos. Ni más ni menos. No será de las más conocidas ni de las más recordadas, pero sí que es una de las más disfrutables.

El hombre lobo fue terminado con prisas y al productor Dino De Laurentis no le gustó el resultado (y eso que hizo Flash Gordon). No nos extraña. Fuente.

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Carlos J. Eguren
admin@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

2 comentarios sobre “Crítica de Silver bullet (Miedo azul), el ciclo del hombre lobo de Stephen King

  1. Leí esa novela. Es interesante. Y como otras novelas del autor, es muy cinematográfica. Así que tiene sentido que se haya hecho película- Lo que despierta mi interés-
    ¿Una aventurilla ochentera con monstruos? Es algo que me gusta.

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