Fragmento del póster de La Novia Cadáver, una de las mejores películas de la filmografía de Tim Burton. Fuente.

En una escena de la
película, el villano pregunta a la espectral protagonista si se puede romper un
corazón que ya ha dejado de latir y, sin duda, es uno de los temas de toda esta
gran propuesta.

Estamos en una época de contar
y escuchar cuentos así que he decidido revisar La Novia Cadáver (Corpse Bride) de los directores Tim Burton y Mike Johnson, una joya de la animación del año 2005 a la cual le
rindo homenaje de vez en cuando, porque es una de las películas que más me han
influido a lo largo de mi vida.

A través de un aire de
fábula o cuento tradicional, sus creadores nos cuentan la historia del joven y
apocado Víctor, que debe casarse con
la heredera de una familia antiguamente rica, Victoria, mientras los padres de ambos preparan el matrimonio por
conveniencia, más como un negocio que como cualquier otra cosa. Sin embargo,
mientras Víctor ensaya en el oscuro bosque
sus votos, termina casándose por error con la Novia Cadáver, Emily, un espíritu que cree haber encontrado por fin
el amor…, aunque sea después de la muerte.

Irónicamente, y aunque
entiendo a Víctor y Victoria (que para algo son el vínculo
humano de toda esta historia), creo que siempre he estado más del lado de la “monstruosa”
Emily, movida por unos sentimientos
tan hermosos y rodeada de un aura tan trágica. Su imagen, su comportamiento, el
trasfondo que la acompañan la convierten en uno de los seres fantasmagóricos
del género fantástico que siempre es digna de evocar. Quizás, porque como bien
dice ella, lleva tanto tiempo en la oscuridad que había olvidado la hermosura
de la luna.

La Novia Cadáver toca temas tan valiosos para el ser humano como comprender y aceptar la muerte. Fuente.

Para empezar, La Novia Cadáver siempre ha funcionado
para mí. Es más, hasta hace un tiempo, pensaba que era más larga, pero vista de
nuevo, se me hace corta (y eso es bueno, en este punto), porque las canciones están cuando tienen que estar,
los personajes siempre hacen algo y la ilusión que queda es la de ver un cuento
que ha valido la pena, donde los buenos son muy buenos, los malos muy malos (ese
maléfico lord) y los muertos merecen la pena (no solo como alivio cómico, sino
por parecer que poseen más humanidad que muchos de los vivos).


Todo ello dentro de un
trabajo muy destacable de animación, con un estilo propio que nos sumerge en
esta historia sobre vida, muerte y amor.
El estilo se adapta perfectamente y le
añade aún más magia a este cuento con forma de película animada. Asimismo,
destaco la creación del gélido mundo victoriano de los vivos y la concepción
del mundo de los espíritus como una especie de bar, donde conocemos a
personajes como
Sobras o el resto de los carismáticos muertos.

Los graciosos secundarios, muy «vivos» ellos… Fuente.

El aura encantadora de La
Novia Cadáver
se ve completada por la música del compositor Danny Elfman
(habitual de Tim Burton). Su obra es enérgica y digna del recuerdo, sobre todo
en el dueto a piano, donde resulta mágica.

Sin duda, La Novia
Cadáver
es una de esas cintas de animación que consiguen transformarse en un
gran cuento y, como las mejores obras de ficción, siempre puede ser contada cuando más
lo necesitemos, aunque nuestro corazón esté roto y ya haya dejado de latir o
llevemos tanto tiempo en las sombras que hayamos olvidado la hermosura de la
luz de la luna.

Fuente

Además, posee uno de los finales más hermosos de la historia del cine.

Una de las evocadoras imágenes de la cinta. Fuente.
Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

10 comentarios sobre “Crítica de la película: La Novia Cadáver, hasta que la muerte nos una de nuevo

  1. Es una lograda película de Tim Burton. Una de sus obras maestras. Con una influencia del romanticismo. Me gusta esa idea de que lo siniestro no sea lo sobrenatural.
    Y tiene magistrales imagenes, escenas.

    1. Sí, estoy de acuerdo en lo que mencionas. Algo que dices y que siempre me ha fascinado es cómo el monstruo puede ser más humano que los humanos y estos pueden ser seres mucho peores.

      Gracias por tu comentario, ¡saludos!

  2. ¡Hola Carlos!

    Aprovechando la mención que hacías de la película, y dado que esta noche no tenía nada que ver, he aprovechado a darle un revisionado, y he de decir, que me ha gustado mucho más de lo que recordaba.

    Para mí, La Novia Cadáver aglutina todos aquellos elementos que han caracterizado a Burton a lo largo de su carrera, cuya equilibrada mezcla, dota de alma y esencia propia a la película.

    Prácticamente todos los aspectos de la película son especiales. Empezando por esa fantástica animación y ambientación, la cual, representa el mundo de los muertos con mucho más color y alegría, que el mundo de los que aún andan sobre la tierra, monocromo de constantes tonos grises; pasando por esos personajes, que al igual que los lugares, e irónicamente, son los muertos los que parecen más vivos, y los vivos, más muertos; y terminando, como no podría ser de otro modo, con la magnífica banda sonora de Danny Elfman, sin el cual, y sin su trabajo, la película no habría sido lo mismo. Este último, como curiosidad, también pone la voz en versión original a Bonejangles, el esqueleto con bombín que canta en la tahona.

    Y mira que lo que vienen siendo las historias/cuentos que giran en torno al romance no son mi fuerte, pero Burton es de esos pocos directores que consiguen que no me importe ver una y otra vez la película, descubriendo nuevos detalles con cada revisionado. Lo mismo me ocurre con Big Fish, una historia de amor de esas que no se te olvidan a los dos minutos de salir del cine.

    No son pocos los que dicen que Burton está de capa caída, y sus motivos los hay, no obstante, siempre nos quedarán maravillas como esta para recordar a aquel, que supo hacer que lo macabro, lo paranormal y lo raro, fueran cosas mucho más amables, naturales y verdaderas que el mundo que nos rodea.

    ¡Saludos!

    1. ¡Hola, Adrián!

      Me alegro de que mi mención de la película haya hecho que la veas de nuevo. 🙂 Una de las cuestiones por las que me gusta escribir un blog es que puedo hablar un poco sobre todo lo que me gusta sin tener que ceñirme a fechas o estrenos. Me alegro de que te haya gustado más en este revisionado. A mí me ocurrió de un modo similar.

      Y creo que sí, que esta es una de las últimas grandes películas de Burton hasta la fecha (sin dejar de reconocer el trabajo del otro director). Se nota su sello o ese estilo que se suele repetir en sus películas, pese a quien le pese.

      Como bien afirmas en tu comentario, la diferencia de la fotografía en cada mundo, jugando un papel irónico, es genial. Al igual que la utilización de la música, con momentos como el dueto de piano o las canciones como principal punto impulsor de la fábula. Desconocía ese detalle sobre Elfman, aunque sí conocía que él le ponía la voz a Jack cuando cantaba en Pesadilla antes de Navidad. Gracias.

      Como en tu caso, yo las historias de amor no las suelo tragar a menos que estén muy bien contadas o reflejen algo de mi modo de ser, pero aquí sí. Y Big Fish, bueno, algún día contaré algo más, pero la última vez que la vi lloriqueé como un crío así que… jeje.

      Por mi parte, yo siempre espero que Tim Burton vuelva a ser el de antes, aunque debo reconocer que la industria ha cambiado y ni siquiera yo soy el de antes (¿al Carlos de 2007, por ejemplo, le hubiese gustado más Miss Peregrine, que la vi recientemente?). Como dices, al menos nos quedan estas joyitas para recordar esa magia y oscuridad que nos rodean.

      ¡Gracias por tu interesante comentario! 🙂

  3. ¡Hola! Adoro las películas de Burton <3 y como es capaz de dotar de alegría y vida a aquellos seres y/o elementos oscuros. Los muertos me han encantado en la película, hasta el perro <3333

    Como dices, la música es sublime, pero con el dueto del piano, se han lucido, es una de mis canciones favoritas de la película. Incluso, la canción que canta Emily con el gusano y la araña. Un encanto <3

    Como tú, me gustaba mucho Emily y estaba deseando que Victor bebiera el veneno para quedar finalmente con ella. Aún así, el final es precioso, aunque toda la película tiene un encanto único realmente.

    ¡Un abrazo!

    1. Estoy de acuerdo en todo lo que comentas, Roxana. Considero que la película es un cuento que resulta ser fantástico, pero que también posee un espíritu y un sentimiento que inundan al espectador a lo largo de su visionado (y revisionados correspondientes).

      La música es estupenda (he devorado la banda sonora sin parar, últimamente, por culpa de un proyecto que no sé si arranca), pero ahora mismo, mientras te respondo, suena en mi mente así que… Algo de magia hay.

      ¡Muchísimas gracias por tu comentario! ¡Saludos!

  4. Mi hijo de 7 años opina que no le gusta el final por que quería ver cómo era Victor muerto, y quiere poner una denuncia, pero se conforma con una crítica y así por fin se va a la cama

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