El horror de la tecnología siempre se ha tocado en Black Mirror. Con Metalhead, quinto episodio de la cuarta temporada, más todavía. Fuente.

Metalhead es un capítulo de Black Mirror que entra directamente en el campo de la ciencia ficción posapocalíptica, trasportándonos a un mundo devastado como hiciera Richard Matheson en su Soy leyenda o Stephen King en The Stand. Este subgénero tiene claras obras de referencia con las que Brooker juega a lo largo de los cuarenta minutos que dura, porque poco más puede durar este survival donde un perro robot se dedica a dar caza a un grupo de supervivientes, con una mujer a la cabeza, Bella, que está dispuesta a todo por hacerse con un objeto para un ser querido.

Dirige David Slade, que nos ha dejado algunas películas muy interesantes como Hard Candy o 30 días de noche, además de capítulos de algunas series como Breaking Bad, Hannibal o American Gods (y también con la tercera parte de Crepúsculo, pero seamos buenos y no echemos nada en cara). Slade busca en todo momento que sintamos la desesperación de la protagonista en ese mundo desolado, donde ni siquiera hay color, donde todo es blanco y negro, y donde, en cualquier momento, podríamos acabar muertos.

Algunos hablan ya del peor capítulo de Black Mirror, de toda la serie, y, aunque no puedo negar que es uno de los que menos me ha sorprendido, sí está al nivel de otros episodios menores como Men against fire, donde el giro es evidente o ni siquiera existe, salvo ese último plano que busca dar una justificación a todo Metalhead y que nos hace preguntarnos en qué clase de mundo viven los personajes como para morir por culpa de algo tan nimio.

Metalhead no ofrece muchas respuestas ni creo que sus autores quisieran jugar en esa división. Quieren que nos hagamos preguntas (y teorías… como que ese perro robot fue un perro de juguete que se ha vuelto loco, ¿por qué no?) y sintamos terror y es indudable que siempre viajamos a esos mundos cuando vemos un capítulo de Black Mirror, por mucho que Metalhead no sea uno de los mejores. 

P.D.: Y, lamentablemente, podríamos utilizar de banda sonora un poco del subnopop español, con el famoso «corre Sarah Connor, te persigue el ciborg…».

Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

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