¿Qué pasaría si Batman formase equipo con Harry Houdini? Esa es la pregunta que sirve de punto de partida del cómic Batman/Houdini: El taller del diablo. Fuente.

«Me
sigue emocionando recordar la aventura que vivimos encima y debajo de aquella
metrópoli cubierta de hollín compartiendo un gran guiñol con un compañero cuya
leyenda iguala a la mía
».

Él… Inspira
historias. Viste de negro. Es melodramático. Posee un gran carisma. Su
semblante es oscuro. Busca la verdad. Está traumatizado por su pasado. Odia a
los farsantes. Es un gran detective. ¿Es Batman o Harry Houdini? La respuesta… es
Batman y es Harry Houdini. El taller del diablo es un Elseworlds
donde el Caballero Oscuro se encuentra con el ilusionista Harry Houdini; juntos
(y con la ayuda de la periodista Vicki Vale) se proponen descubrir quién es el
hombre que ríe que está secuestrando a todos los niños y con qué siniestro fin.

El Joker fue creado inspirándose en el aspecto de Conrad Veidt en El hombre que ríe. El Joker de El taller del diablo hace homenaje a esta versión. Fuente.

Esta
aventura de Howard Victor Chaykin y John Francis Moore es un mero
entretenimiento con un poco de pulp y con el fantástico dibujo de Mark
Chiarello
. Hay algún comentario que me chirría como ese que hace referencia
a que las mujeres deben saber cuándo callar o que todo se quede en una
aventurilla terminada con prisas. Lo más interesante es la relación de Houdini
y Bruce Wayne y todos los nexos que los unen: Houdini se enfrentaba a
los estafadores que decían ser espiritistas, jugaba con la credulidad de la
gente, tenía un pasado que le atormentaba por su origen judío, se convirtió en
uno de los primeros artistas que utilizó su imagen como símbolo…

Para
los seguidores habituales de Batman, nada más ver algunas de sus
viñetas, El taller del diablo recordará a Batman: Gotham a luz
de gas
de Brian Augustyn y Mike Mignola, una obra donde
nuestro detective se enfrentaba a Jack el Destripador y que demostraba
la capacidad de Batman para adaptarse a cualquier época, pasada o moderna,
gracias a que no es un simple personaje, sino una idea capaz de trascender tiempos,
países, conceptos… Si en Gotham a luz de gas nos íbamos a 1888, en El
taller del diablo
vamos a los comienzos de 1920. Lo que sí puede
decirse de El taller del diablo es que, más allá de su premisa y
algún momento interesante, queda muy lejos de Gotham a luz de gas.
Chaykin y Moore, dos veteranos, no están demasiado inspirados en El taller del diablo: se sacan de la manga a unos vampiros al final de la historia y no logran dar un paso más allá ni aprovechan del
todo la premisa, pese a algún logrado momento. 

Si con algo nos quedamos del cómic es con su estética. Fuente.

En
cuanto al apartado gráfico, Chiarello, colaborador de Mike Mignola, con un estilo muy marcado, rinde
homenaje a los años veinte, al cine mudo con un Joker que recuerda a El hombre
que ríe
de Paul Leni (que inspiró al personaje en primer lugar)…
y que nos permite ver un aspecto todavía más lúgubre de nuestro detective. El
coloreado, estilo acuarela, juega un papel fundamental para crear la
ambientación de la historia; además, el rediseño de Batman es sumamente interesante,
haciendo las delicias del lector que le gusta este tipo de estética. Si la
historia hubiese estado a la altura del dibujo, hubiéramos tenido un grandísimo
cómic, por desgracia, no es el caso.

En nuestro
país, ECC editó en 2019 esta historia en gran formato, con tapa dura y una
introducción, aunque se echan en falta más portadas y otro tipo de contenidos
extras donde pudiéramos ver el proceso de Chiarello para dar vida al detective
y al ilusionista.

Más de
allá de cualquier truco de magia deslumbrante, El taller del diablo
es un cómic para los más aficionados a Batman, Houdini y este
tipo de Elseworlds. Para los demás, si acaso, cumple como simple
entretenimiento que desaprovecha su interesante premisa.

Narrado en primera persona por Houdini, asistimos a una aventura entretenida y poco más. Fuente.


 

Carlos J. Eguren
autor@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

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