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«Una mujer que alquila un alojamiento en Airbnb descubre que la casa en la que se aloja no es en absoluto lo que parecía». Esta es la premisa de Barbarian de Zach Cregger y cuanto menos se sepa del film, mejor, ya que seguramente sea una de las grandes sorpresas de la temporada.

Barbarian es una película que cimienta su tensión en el propio misterio y, pese a sus ardides, resulta ser lo suficientemente original e interesante como para atrapar al espectador en sus profundidades. Para ello, crea tensión y maneja las cartas con respecto a lo que el público aguarda de ella.

El horror de Detroit

Creggers demuestra ser lo suficientemente hábil como para romper la narración de su relato y filmar cada uno de ellos de un modo distinto. La cámara se mueve con su propio ritmo, incluso en unos planos incómodos que desvelan el desequilibrio del relato más pertubador, aquel que, precisamente, desde la fotografía (digna de Edward Scissorhands) evoca una falsa perfección.

Cimentada en los juegos narrativas, incluso el casting es un elemento de la partida. Aparte de la destacable interpretación de Georgina Campbell, que aparezca Bill Skarsgård (el inquietante Pennywise de It) y Justin Long (al que hemos visto como antihéroe de películas como Tusk, Arrástrame al infierno o Jeepers Creepers) juega con las espectativas del público y lo hace hábilmente.

Barbarian
El #Metoo aparece también en la película con el pernaje de Justin Long y lo hace como un paralelismo con los abusos que aparecen también en el film.

Los clásicos del terror

A su guion se suma una estructura que recuerda a Psicosis y cómo Alfred Hitchcock rompió con lo que su público esperaba de una película que, inicialmente, parecía un film de atracos. Al comienzo, Barbarian parece un thriller que, luego, juega incluso con el jump scare del cine sobrenatural.

Y, a su vez, en las cavernosas entrañas de la casa, se homenajea no solo al cine de suspense malsano, sino también incluso a REC o, yendo a los clásicos, la sensación oscura de muchos de los relatos del gran H. P. Lovecraft (véase El horror de Dunwich).

Por tanto, la atmósfera es uno de los grandes aciertos de Barbarian y uno de los aspectos a reivindicar de una película que está recibiendo buenas críticas más que merecidas.

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La película Barbarian demuestra ser un hábil truco.

El abuso y el terror

Pocas películas de terror actuales aguantan un segundo visionado y Barbarian es una de las que sí lo consigue. Ya sea por sus trucos o por los guiños (la casa está en el 476, cuando los bárbaros invadieron Roma), Barbarian resiste.

Sin ánimo de desvelar nada, la película suma el tema del abuso como uno de los elementos primordiales. Es un hecho que crea paralelismos a lo largo de toda la cinta, sobre todo cuando descubrimos el pasado y presente de sus personajes.

Como la mayoría de las películas de terror, Barbarian tiene sus trampas, como puertas que se cierran solas a convenencia, pero se pueden pasar por alto.

Finalmente, el cinismo parece vencido por cierta esperanza y por cierta elección musical que suma una dosis de ironía a Barbarian. Si bien gran parte de la película sostiene que no sabemos el pasado de nadie y que quizá sea mejor no ayudar a los otros, las últimas escenas se centran en el único personaje que parece tener cierta redención en un mundo oscuro y desesperanzador, uno que, al fin y al cabo, no deja ser el nuestro.

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Carlos J. Eguren
admin@carlosjeguren.com
¡Cuidado! No leas esta biografía. ¡Te he dicho que no la leas! Si la lees, estarás condenado… En serio… ¿Sigues leyendo? Luego no me digas que no te lo he advertido: Carlos J. Eguren está muerto, solo que no se ha dado cuenta y sigue escribiendo desde ultratumba. Es escritor en Castle Rock, profesor en Arkham, periodista en Midian, divulgador cultural en Carfax, juntaletras en el omniverso y pasto de los gusanos en todas partes. Ha publicado cuatro novelas: Hollow Hallows, Devon Crawford y los Guardianes del Infinito, El Tiempo del Príncipe Pálido y La Eternidad del Infinito. Ya prepara mediante ouija sus próximas historias que formarán parte del libro de los muertos. Espera volver a aparecerse cuan primigenio cuando pueda escaparse de R'lyeh… Ahora ya has leído su biografía, ahora ya estás maldito. ¡Bienvenido!

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